Ad image

Ecuador eleva a alerta roja nacional la preparación ante El Niño: ¿qué cambia desde ahora?

July Ruiz
6 Min Read
Ecuador declaró alerta roja nacional ante la evolución del fenómeno de El Niño y activará protocolos de preparación y respuesta.

La medida fue adoptada por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos después de que el Comité ERFEN confirmara oficialmente la presencia del fenómeno. Las autoridades preparan evacuaciones preventivas, movilización de recursos y activación de los COE.

Ecuador ingresó este sábado 29 de agosto en una nueva etapa de preparación frente al fenómeno de El Niño. La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) declaró alerta roja en todo el territorio nacional, luego de que el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (ERFEN) confirmara oficialmente la presencia del evento climático.

La decisión fue adoptada mediante la Resolución Nro. SNGR-238-2026 y busca elevar la capacidad de respuesta de las instituciones ante posibles afectaciones relacionadas con el comportamiento del océano y la atmósfera durante los próximos meses.

¿Qué significa la alerta roja?

La declaratoria no significa que todo Ecuador vaya a enfrentar inmediatamente lluvias extremas o inundaciones. Su principal efecto es elevar el nivel de preparación institucional y obligar a los organismos responsables a activar procedimientos y protocolos ante posibles emergencias.

Entre las medidas previstas están:

  • Activación de los Comités de Operaciones de Emergencia (COE) provinciales y cantonales.
  • Preparación de evacuaciones preventivas en zonas de riesgo.
  • Movilización de recursos para atender posibles emergencias.
  • Fortalecimiento de los mecanismos de respuesta.
  • Protección de personas que habiten en sectores potencialmente afectados.
  • Ejecución de planes de acción por parte de los gobiernos locales.

La SNGR mantendrá el monitoreo del fenómeno y coordinará las acciones con las distintas instituciones y niveles de Gobierno.

El Niño ya fue declarado oficialmente

La alerta roja se produjo pocas horas después de que el Comité ERFEN confirmara que Ecuador cumple los cuatro criterios establecidos en su protocolo para declarar oficialmente el fenómeno de El Niño.

Uno de los principales indicadores es el fuerte calentamiento del océano Pacífico.

En la región Niño 1+2, frente a las costas de Ecuador y Perú, la temperatura superficial del mar presenta una anomalía cercana a +4 °C. En la región Niño 3.4, ubicada en el Pacífico central, el incremento llega aproximadamente a +2,6 °C.

Frente a la costa continental ecuatoriana y alrededor de Galápagos también se registran temperaturas entre 2 °C y 3 °C por encima de lo normal.

El calor también está debajo del océano

Los científicos no solo están observando la temperatura de la superficie.

Los registros muestran una importante acumulación de calor en las capas inferiores del Pacífico. En la estación El Pelado, frente a Santa Elena, se detectó una anomalía de +5,4 °C a 44 metros de profundidad.

Otro indicador es el nivel del mar. Las estaciones ubicadas en la costa ecuatoriana registran elevaciones de entre 28 y 33 centímetros por encima de lo normal, mientras que en Galápagos la anomalía ronda los 29 centímetros.

Estos cambios son compatibles con la llegada y acumulación de grandes cantidades de calor en el Pacífico oriental.

¿Llegarán lluvias extremas inmediatamente?

No necesariamente.

El propio Comité ERFEN ha precisado que la declaratoria de El Niño no significa que Ecuador entre de inmediato en un período de lluvias intensas y generalizadas.

Por ahora, se prevén precipitaciones puntuales, especialmente en sectores del norte y el interior de la Costa. Sin embargo, el comportamiento puede cambiar durante las próximas semanas a medida que avance la interacción entre el océano y la atmósfera.

Por ello, la alerta roja debe entenderse principalmente como una medida de preparación anticipada.

Octubre, noviembre y diciembre serán determinantes

El último trimestre de 2026 será especialmente importante para conocer cómo se manifestará El Niño en Ecuador.

Durante octubre, noviembre y diciembre comienza la transición hacia la temporada lluviosa en la Costa y Galápagos. Los especialistas observarán si las condiciones oceánicas y atmosféricas terminan consolidándose sobre el territorio ecuatoriano.

Las proyecciones actuales apuntan a que el fenómeno podría alcanzar una intensidad muy fuerte entre finales de 2026 e inicios de 2027.

¿Qué deben hacer los ciudadanos?

La declaratoria también implica que las familias deben comenzar a prepararse, especialmente quienes viven en zonas históricamente expuestas a inundaciones, deslizamientos, desbordamientos o afectaciones costeras.

Las autoridades recomiendan identificar las zonas de riesgo cercanas a viviendas, lugares de trabajo y centros educativos, mantener despejados los sistemas de drenaje y estar atentos únicamente a información oficial.

En ciudades como Guayaquil, donde una lluvia intensa puede complicar rápidamente la movilidad, las autoridades también han planteado la preparación de protocolos de teletrabajo y educación virtual para reducir los desplazamientos durante eventuales emergencias.

Una alerta para anticiparse, no para alarmarse

La llegada de la alerta roja marca un cambio importante en la gestión del riesgo en Ecuador, pero no equivale a afirmar que una emergencia nacional ya está ocurriendo.

El objetivo es que las instituciones tengan recursos, protocolos y capacidad de reacción antes de que los posibles efectos de El Niño se intensifiquen.

La evolución del fenómeno será monitoreada durante las próximas semanas. El comportamiento del océano, las lluvias y la respuesta atmosférica serán determinantes para establecer qué regiones podrían enfrentar mayores impactos y con qué intensidad.

Share This Article
No hay comentarios