Una crecida devastadora de un río provocó inundaciones y una avalancha de lodo y escombros en la frontera entre Nepal y China. Las autoridades mantienen operaciones de búsqueda y rescate.
Una catástrofe natural golpeó este miércoles 26 de agosto a Nepal y la región china del Tíbet, luego de que una crecida repentina de un río provocara inundaciones y deslizamientos de tierra en una zona fronteriza.
Los primeros reportes hablaban de menos de un centenar de víctimas, pero la cifra de fallecidos aumentó posteriormente a al menos 170, mientras continúan las labores de rescate y búsqueda de personas desaparecidas.
La emergencia afectó especialmente al distrito nepalí de Rasuwa, cerca de la frontera con China, donde el agua, el lodo, las piedras y los escombros arrasaron viviendas, vehículos, carreteras y otras infraestructuras.
Cientos de turistas están desaparecidos
Uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades es el elevado número de personas que todavía no han podido ser localizadas.
La Oficina de Turismo de Nepal informó de un registro preliminar de 384 viajeros desaparecidos, entre ellos 291 extranjeros y 93 ciudadanos nepaleses. Las autoridades continúan verificando la información debido a que las comunicaciones en las zonas afectadas son limitadas.
Entre los desaparecidos se encuentran turistas y peregrinos que se encontraban en zonas montañosas de Nepal y el Tíbet.
Una avalancha de agua, lodo y rocas
Videos de cámaras de seguridad muestran el momento en que una enorme masa de agua, tierra y escombros avanzó por la zona fronteriza, destruyendo edificaciones y vehículos.
En el lado chino, el deslizamiento afectó al puerto de Gyirong, un importante punto de conexión terrestre entre China y Nepal. Las autoridades chinas también reportaron víctimas y personas desaparecidas.
Los equipos de emergencia enfrentan grandes dificultades para llegar a algunos sectores debido a que las carreteras y accesos quedaron bloqueados por toneladas de sedimentos.
China despliega una operación de rescate
El presidente chino, Xi Jinping, ordenó una operación de rescate a gran escala y pidió priorizar la búsqueda de personas desaparecidas, la atención a los heridos y la prevención de nuevas emergencias.
Cientos de rescatistas fueron movilizados hacia la zona de Gyirong, aunque las autoridades advierten que el terreno permanece peligroso y existe riesgo de nuevos deslizamientos.
En Nepal, los equipos de emergencia también trabajan para localizar a quienes quedaron atrapados o incomunicados.
¿Qué provocó la tragedia?
La causa exacta del desastre todavía está bajo investigación. Expertos consultados por medios internacionales apuntan a una posible avalancha de hielo y rocas que habría provocado una crecida súbita de los ríos.
Imágenes satelitales analizadas por especialistas muestran que una parte de un glaciar ubicado a unos 5.200 metros de altura habría colapsado, liberando una enorme cantidad de hielo, roca y sedimentos hacia los valles.
También se investiga la posible influencia de un movimiento sísmico registrado poco antes del desastre. Sin embargo, los expertos todavía no han establecido una causa definitiva.
El cambio climático aumenta la vulnerabilidad
Nepal y otras zonas del Himalaya enfrentan una creciente exposición a fenómenos extremos. El aumento de las temperaturas acelera el derretimiento de glaciares y puede incrementar los riesgos asociados con inundaciones repentinas y desprendimientos de hielo y roca.
Las inundaciones y deslizamientos son frecuentes durante la temporada del monzón en Nepal y el sur de Asia, pero los científicos advierten que el cambio climático puede intensificar la frecuencia y magnitud de eventos extremos.
Mientras continúan las labores de rescate, las autoridades de Nepal y China mantienen la búsqueda de cientos de personas cuyo paradero aún se desconoce.


