Cada cuatro años, el Mundial de Fútbol paraliza ciudades y conecta a millones frente a una pantalla, pero también genera un incremento significativo en el consumo eléctrico. Desde hogares que utilizan televisores, parlantes y plataformas de streaming durante horas, hasta bares, restaurantes y centros comerciales que adaptan su operación, el gasto energético aumenta notablemente.
Estimaciones internacionales indican que durante eventos deportivos de alta audiencia, el consumo eléctrico puede crecer entre un 15 % y 30 % en horarios clave, especialmente en partidos decisivos. En Ecuador, en Mundiales anteriores, se han registrado aumentos de hasta un 25 %.
El mayor impacto energético se da en los hogares, donde la simultaneidad de televisores, barras de sonido, routers, consolas, cargadores y sistemas de climatización eleva el gasto eléctrico. Daniel Rosero, gerente técnico de SolarTeam, explica que un televisor LED puede consumir entre 50 y 150 vatios por hora, y el uso de múltiples dispositivos durante largos partidos incrementa considerablemente la factura.
Por otro lado, sectores productivos como restaurantes, hoteles, industrias y oficinas ajustan horarios y servicios, aumentando la demanda energética para atender al público y permitir a los empleados seguir los partidos desde el trabajo.
Este aumento del consumo abre una conversación sobre eficiencia y sostenibilidad energética en un momento donde tarifas, estabilidad y transición a renovables son retos prioritarios. Tecnologías como la energía solar fotovoltaica ganan protagonismo en hogares e industrias para reducir costos y dependencia de la red tradicional.
La energía solar es hoy una decisión estratégica que aporta ahorro y estabilidad.
Rosero. Sistemas residenciales ayudan a compensar el consumo extra generado durante el Mundial, mientras que en industrias reducen costos operativos derivados de la alta demanda.
El Mundial, además de mover emociones y economía, deja una huella energética mundial importante. En una era que prioriza la eficiencia, el desafío será disfrutar de estos eventos sin que el consumo eléctrico comprometa el futuro.






