Emprender con amigos suele nacer de la confianza, la visión compartida y el entusiasmo por construir algo propio. Sin embargo, cuando la relación personal se transforma en sociedad empresarial, la afinidad no basta. La sostenibilidad del negocio depende de reglas claras, acuerdos explícitos y decisiones financieras informadas desde el primer día.
A nivel global, el 83,3 % de las startups que fracasan experimentan la salida de al menos uno de sus fundadores antes del cierre, muchas veces por diferencias internas o conflictos entre socios, según un estudio de Rockstart (2023). Detrás de estos quiebres, con frecuencia, no está la idea de negocio, sino la gestión del dinero y las expectativas financieras.
Transparencia financiera: prevención, no desconfianza
Uno de los temas menos conversados —y más determinantes— al emprender entre amigos es la situación financiera individual de cada socio. Incorporar esta conversación desde el inicio fortalece tanto la relación como la viabilidad del proyecto.
“Pagos puntuales, nivel de endeudamiento y experiencias previas con créditos ofrecen señales objetivas sobre hábitos financieros que, en una sociedad, impactan directamente en la operación del negocio, el acceso a financiamiento y la toma de riesgos”, explica Miguel Arcos, gerente de Cuentas Empresariales de Equifax Ecuador.
Revisar el historial crediticio no define a una persona, pero sí permite comprender cómo ha gestionado sus compromisos financieros. Según Arcos, conocer este punto de partida no es un acto de desconfianza, sino una práctica de prevención.
“Cuando los socios conocen su situación financiera, pueden anticipar escenarios, definir responsabilidades realistas y evitar tensiones futuras que no tienen que ver con la idea del negocio, sino con la administración del dinero”, señala.
La reputación crediticia también es empresarial
Más allá del ámbito personal, el emprendimiento constituido desarrollará su propia identidad financiera. Con el tiempo, esa “reputación corporativa” será evaluada por terceros en procesos de licitación, negociaciones con proveedores, acceso a financiamiento o alianzas estratégicas.
Un negocio que nace de socios con finanzas ordenadas tiene mayores probabilidades de construir un historial corporativo sólido, lo que se traduce en mejores condiciones de crédito y mayor competitividad en mercados exigentes.
Checklist clave antes de emprender con amigos
Antes de formalizar una sociedad, los expertos recomiendan plantearse algunas preguntas fundamentales:
✔ ¿Conocemos la situación financiera de cada socio?
Revisar el historial crediticio permite identificar deudas vigentes, hábitos de pago y posibles riesgos personales o empresariales previos.
✔ ¿Está claro cómo se repartirán las responsabilidades financieras?
Definir aportes de capital, firma de créditos, garantías y manejo de obligaciones evita ambigüedades futuras.
✔ ¿El negocio dependerá de endeudamiento externo?
Si habrá financiamiento, es clave evaluar si todos los socios están en condiciones de asumirlo.
✔ ¿Existen acuerdos formales más allá de la amistad?
Contratos, estatutos y reglas claras protegen la relación personal ante posibles desacuerdos.
✔ ¿Hay una visión común sobre el uso del dinero?
Establecer criterios sobre reinversión, ahorro o distribución de utilidades previene conflictos a largo plazo.
Información clara para decisiones responsables
Hablar de finanzas desde el inicio no enfría la relación: la fortalece. Emprender con amigos puede ser una experiencia enriquecedora cuando se construye sobre información transparente y decisiones responsables.
Para quienes planean dar este paso, el primer movimiento estratégico es realizar un diagnóstico financiero personal. Actualmente, Equifax Ecuador permite a los ciudadanos acceder de manera sencilla a su reporte de crédito y visualizar su score crediticio sin costo, facilitando un punto de partida clave para construir sociedades basadas en la confianza, el orden y la sostenibilidad.





