Sarath Rojas/ Para Notimercio
El festival de música más grande del Ecuador incorpora por primera vez a proyectos de corta y mediana trayectoria. Las audiciones en espacios culturales recuperados permiten que los artistas se preparen en un entorno profesional y que la ciudadanía disfrute de una variada oferta cultural.
Por primera vez, el cartel del Quito Fest abre espacio a proyectos musicales emergentes de corta y mediana trayectoria. El objetivo es dar visibilidad a nuevas propuestas en la ciudad y, a su vez, generar oportunidades para que estas agrupaciones puedan proyectar su música a nivel internacional.
La convocatoria fue lanzada en julio del 2025, a la cual se presentaron más de 650 bandas. 300 pasaron la primera etapa ante un jurado nacional e internacional conformado por especialistas de la industria musical y de ellas, 45 llegaron a un tercer filtro que consiste en audiciones en vivo realizadas en agosto en espacios culturales recuperados como la Plaza Belmonte, el Museo Interactivo de Ciencia (MIC) y el Centro de Arte Contemporáneo (CAC). Finalmente, 12 agrupaciones serán seleccionadas para presentarse en los conciertos oficiales del festival en noviembre.
Para los músicos, esto representa un proceso de aprendizaje técnico y escénico: desde diseñar sus propios sistemas de luces y visuales, hasta convivir con bandas de trayectoria y darse a conocer con un público diverso. Para los organizadores esta iniciativa significa un desafío muy gratificante, pues el movimiento cultural no beneficia únicamente al gremio artístico sino también a la comunidad de los espacios recuperados en donde se realizan estos encuentros.
En torno a los conciertos se desarrollan ferias gastronómicas y de emprendimientos de los vecinos, generando un punto de encuentro social, seguro y económico. En una entrevista para Notimercio, Milena Arteaga, Productora General del Quito Fest, afirma: “es una oportunidad para profesionalizar la industria, pero también para llevar la música a espacios no convencionales, en donde podemos conectar con los barrios y motivar tanto a residentes como a visitantes a formar parte de estas actividades”.
La alianza entre la Fundación Música Joven, organizadora del Quito Fest, y el Municipio de Quito, es un pilar fundamental para la consolidación del festival. Ambas entidades, junto a otras instituciones como la Policía Nacional, trabajan en conjunto para realizar estos eventos. Carla Coronel, Coordinadora de Comunicación de la Secretaría de Cultura, explica: “nuestra administración apoya las iniciativas culturales y la coordinación interinstitucional hace posible que estos espacios sean de calidad y seguros para el público”.
Las audiciones se enmarcan en la programación del Verano de las Artes, Cultura y Deporte de Quito, que inició en junio con la celebración del Inti Raymi y se extenderá hasta el 21 de septiembre. Dentro de esta temporada también destacan propuestas como “Otras voces” realizado en La Magdalena, el “Quito Blues” en la Casa de la Cultura y múltiples actividades que se pueden revisar en la agenda cultural del Municipio.
Con esta edición, el Quito Fest reafirma su papel como una celebración musical emblemática de la ciudad. Sin embargo, el hecho de abrir la puerta a los artistas emergentes, permite trascender al festival y lo convierte en un espacio legítimo de representación cultural de los quiteños y demuestra que esta metrópolis tiene mucho talento por descubrir.





