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Notimercio, 3 años de periodismo desde la otra orilla

July Ruiz
5 Min Read
Notimercio cumple tres años contando desde España las historias de la migración, con rostro, nombre y memoria.

A tres años de su fundación, este diario ha hecho de la distancia un oficio. Desde España, donde desembarcan las historias que otros cuentan como cifras, hemos intentado hacer lo más difícil: ponerle rostro, nombre y memoria a la migración.

Por Magaly Villacrés / Corresponsal de España para Notimercio

Hace cuatro años cambié el frío y el poncho de Riobamba por la calurosa y alborotada isla de Tenerife en España. Vine decidida a diseñarme una nueva vida, con otros horarios y otra cultura, pero pronto entendí que el tiempo es distancia, la distancia es perspectiva y la perspectiva tiene mucho que ver con el lenguaje.

En mi casa hubo siempre una pasión por la palabra y toda pasión encierra felicidad. La mía, sin duda alguna, era la de escribir. Ahora me tocaba maniobrar entre esa pasión y la realidad.

Aprendí que migrar es igual a sobrevivir. Es aceptar los oficios destinados por lo general a ecuatorianos, venezolanos, cubanos y a gente de otras latitudes. Trabajos de limpieza, cuidadora de ancianos o de niños, camarera, fregador de platos, ayudante de construcción, peón agrícola. Nada del glamour de pantalla y redes sociales. Y si algo se logra más allá de estos límites, es a base de esfuerzo, paciencia o por algún auspicio divino.

Pero detrás de esas labores ondulan otras cosas. Historias de amor, de valentía, de desmoronamiento, de nostalgia disfrazada de cordura. Porque lo que migra no son cuerpos, sino historias. Historias que Notimercio recoge desde hace tres años, las abraza y les pone rostro, nombre y memoria.

A través de sus páginas he podido trasladar las íntimas motivaciones de quienes se han movido por instinto de supervivencia. Explorar en sus últimos abrazos, sus equipajes y sus miedos. Escucharlos y mirarlos a los ojos, agenda en mano y el pulso a mil, para que no se esfumen los detalles que los han de convertir en héroes o jueces de sus propias vidas.

Suelo pasar varios días con sus voces incrustadas en la cabeza, dando vueltas sin parar, hasta lograr darle forma al relato. Son hombres y mujeres que me revelan sus mundos y donde las palabras salen de aquellas oscuridades, revueltas, poderosas, consoladoras.

Desde Notimercio hemos contado la cara luminosa y la cara áspera de esta otra orilla. Abordamos la regularización de alrededor de un millón de migrantes en España, de los cuales más de 3.000 ecuatorianos forman parte del plan integral del Ejecutivo español que les otorga estatus legal, derechos laborales y estabilidad jurídica. 

Y también hubo espacio para descubrir historias motivantes como la de María José López, una riobambeña reconocida en Barcelona como una de las 100 Mujeres TIC Referentes de Catalunya en 2025. Pero no siempre sucede así. Aún resuenan las palabras de aquella madre que debió marcharse de casa para darles sustento a sus hijos. Cambió los abrazos por una videollamada. Apaga el teléfono y aparece el llanto. No sabe cuándo volverá al Ecuador.

Esta es la clase de periodismo que nos permite vivir historias cuyos finales, en ocasiones, quedan abiertos, con sus tramas inconclusas. Pero a veces se nos concede un remate que deja ver el valor de la constancia, la legalidad y la esperanza.

Durante estos tres años, Notimercio ha asumido la búsqueda permanente de la verdad, entendiendo la responsabilidad no solo como ser testigo de las injusticias y de la extraña deriva que a veces toma el mundo, sino como el deber de actuar, de investigar, de contar y de no mirar cómodamente hacia otro lado.

Tres años después, seguimos aquí, en esta orilla, haciendo el periodismo que no cuenta cuántos llegan, sino quiénes son y cómo llegan. El que no pregunta por cifras, sino por vidas. Ese es el oficio que Notimercio ha defendido y el que nos sigue motivando a escribir.

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