El proyecto artístico ecuatoriano propone un show inmersivo que combina música en vivo, diseño audiovisual, iluminación y paisajes sonoros para llevar al público por un recorrido de conexión, emociones e identidad.
La música como un espacio para detenerse, reflexionar y reconectar con uno mismo es la propuesta de RIDA Edge, proyecto artístico representado por la cantante, compositora, productora musical y empresaria ecuatoriana Diana Ortiz.
Su nueva propuesta, “Pasos sin Tiempo”, plantea una experiencia que va más allá de un concierto tradicional y combina diferentes disciplinas artísticas para construir un recorrido audiovisual y emocional.
Un concierto que busca convertirse en una experiencia
“Pasos sin Tiempo” parte de una realidad marcada por la aceleración, la hiperconectividad y la dificultad para encontrar espacios de silencio y reflexión.
De acuerdo con el proyecto, la propuesta utiliza música, artes visuales y una experiencia inmersiva como herramientas para promover el bienestar emocional y la reconexión con el presente.
El espectáculo integra música original, narrativa audiovisual, iluminación, diseño sonoro y elementos simbólicos dentro de un mismo recorrido escénico.
Música, sonidos de la naturaleza y tecnología
RIDA Edge incorpora en sus composiciones instrumentos musicales, beats, ritmos latinos y paisajes sonoros construidos a partir de sonidos de la naturaleza, como el mar, viento, lluvia y truenos, además de efectos cinematográficos y sonidos urbanos.
Esta combinación busca crear una experiencia envolvente en la que la música se convierte en el hilo conductor de diferentes estados emocionales.
El concepto también aborda temas como el amor, la integración de las emociones, el autocuidado y la identidad, a través de una narrativa que recorre etapas de dolor, desierto, conexión y liberación.
Cuatro actos para una transformación emocional
El espectáculo está concebido como una performance inmersiva de cuatro actos, estructurada como una experiencia de catarsis emocional.
La puesta en escena combina música en vivo y pistas programadas con pantallas LED, efectos láser y un diseño avanzado de iluminación, elementos que buscan acompañar al público a través de una transformación emocional progresiva.
La propuesta cuenta además con un equipo creativo multidisciplinario. El portafolio señala la participación de profesionales en composición musical, producción audiovisual, diseño inmersivo, iluminación narrativa, arte simbólico y experiencia emocional.
Una propuesta ecuatoriana con proyección internacional
El proyecto contempla presentaciones en Ecuador y una agenda internacional. En el portafolio aparecen fechas y destinos que incluyen Quito, Guayaquil, Turquía, Suiza y Montreal, con actividades previstas entre 2026 y 2027.
Entre los espacios mencionados figuran el Teatro Prometeo de Quito, el Teatro Nacional Casa de la Cultura de Quito y festivales internacionales.
Para RIDA Edge, la música no es únicamente entretenimiento, sino una herramienta para generar reflexión y abrir espacios de conexión personal. El proyecto define su carrera artística como una búsqueda de universos sonoros que funcionen como refugios de meditación y permitan transformar la manera de mirar la vida.


