Washington reconoció por primera vez públicamente que dispone de armas de “control espacial” en órbita. Pekín advirtió sobre una posible carrera armamentística y Moscú pidió mantener el espacio libre de armas.
Estados Unidos confirmó por primera vez que mantiene armas de control espacial desplegadas en órbita, una revelación que provocó reacciones inmediatas de China y Rusia y volvió a poner en el centro del debate la militarización del espacio.
La confirmación fue realizada por el secretario de la Fuerza Aérea estadounidense, Troy Meink, durante la conferencia Air, Space and Cyber, en Maryland. El funcionario señaló que Estados Unidos cuenta con capacidades orbitales destinadas a proteger a sus fuerzas frente a posibles acciones hostiles de adversarios.
Estados Unidos no reveló qué armas tiene
El Gobierno estadounidense no detalló qué tipo de armamento está desplegado, cuántos sistemas existen ni desde cuándo se encuentran operativos.
La Fuerza Espacial explicó que las capacidades de control espacial pueden utilizarse para afectar las capacidades de un adversario y que podrían tener aplicaciones tanto defensivas como ofensivas.
La declaración representa la confirmación pública más explícita de Washington sobre la existencia de armas estadounidenses en órbita. Hasta ahora, las grandes potencias habían mantenido una política de ambigüedad sobre algunas de sus capacidades militares espaciales.
China advierte sobre una carrera armamentística
La respuesta de Pekín llegó este martes 15 de septiembre. El Ministerio de Relaciones Exteriores de China expresó su oposición a la militarización del espacio y advirtió sobre el riesgo de convertirlo en un nuevo escenario de confrontación.
El portavoz de la Cancillería china, Guo Jiakun, instó a Estados Unidos a detener la expansión de sus capacidades militares en el espacio y pidió preservar la estabilidad estratégica internacional.
China también sostuvo que el espacio debería utilizarse con fines pacíficos y como un ámbito de cooperación internacional.
Rusia pide mantener el espacio libre de armas
Moscú también reaccionó al anuncio estadounidense. El Kremlin afirmó que el espacio debería permanecer libre de armas y planteó la necesidad de avanzar hacia una mayor desmilitarización.
El Ministerio de Exteriores ruso señaló, además, que el despliegue de armas orbitales puede afectar la estabilidad a largo plazo y generar riesgos para actividades económicas y sociales que dependen de la infraestructura espacial.
Rusia anunció que prevé presentar ante la Asamblea General de Naciones Unidas resoluciones relacionadas con la prohibición del despliegue de armas en el espacio y una mayor transparencia en las actividades orbitales.
¿Qué dice el derecho internacional?
El Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967 prohíbe colocar en órbita armas nucleares y otras armas de destrucción masiva. Sin embargo, el tratado no establece una prohibición general sobre todas las armas convencionales en el espacio.
Esta diferencia jurídica ha permitido que las principales potencias desarrollen capacidades destinadas a interferir, vigilar o afectar sistemas espaciales de otros países.
Los satélites son fundamentales para las comunicaciones, navegación, inteligencia, vigilancia y operaciones militares. Por ello, cualquier enfrentamiento que afecte infraestructura orbital podría tener consecuencias también sobre actividades en la Tierra.
Una nueva etapa en la competencia espacial
La revelación estadounidense se produce en un contexto de creciente competencia entre Estados Unidos, China y Rusia por desarrollar capacidades militares relacionadas con el espacio.
Analistas citados por AFP consideran que la confirmación de Washington hace público algo que durante años había sido objeto de especulación, pero también advierten que el anuncio podría contribuir a aumentar las tensiones y estimular el desarrollo de nuevas capacidades militares orbitales.
El debate ahora se centra en si las principales potencias establecerán nuevos mecanismos internacionales para limitar el despliegue de armas en órbita o si continuará la expansión de capacidades de defensa y ataque en el espacio.


