El INAMHI anticipa un incremento progresivo de las precipitaciones durante octubre. Los eventos más intensos y recurrentes se esperan hacia noviembre y diciembre, mientras Ecuador mantiene la alerta roja por el fenómeno.
La región Litoral de Ecuador comenzó a ingresar en una etapa inicial de transición y acoplamiento atmosférico asociada al fenómeno de El Niño, por lo que las lluvias empezarán a presentarse con mayor frecuencia durante las próximas semanas, informó el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI).
El organismo explicó que este escenario responde a las condiciones cálidas que se registran actualmente en el océano Pacífico. La previsión apunta a un incremento progresivo de las precipitaciones, aunque su intensidad y frecuencia no serán iguales en todos los sectores de la Costa.
Octubre marcará un aumento progresivo de las lluvias
De acuerdo con el INAMHI, las precipitaciones comenzarán a hacerse más frecuentes durante las próximas semanas y continuarán a lo largo de octubre de 2026.
Sin embargo, el organismo meteorológico advierte que el escenario podría intensificarse hacia el cierre del año. Noviembre y diciembre serían los meses en los que se registren lluvias de mayor intensidad y frecuencia asociadas a la evolución de El Niño.
Estas condiciones podrían mantenerse durante los primeros meses de 2027, mientras el fenómeno continúa desarrollándose.
Ecuador mantiene alerta roja
El nuevo pronóstico se conoce después de que la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) declarara la alerta roja por El Niño en Ecuador, tras una resolución adoptada el 28 de agosto por el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (CN-ERFEN).
El análisis técnico señala que los principales centros internacionales proyectan que el fenómeno continuará fortaleciéndose y podría alcanzar una intensidad “muy fuerte” durante el último trimestre de 2026 y comienzos de 2027.
Ante este panorama, las autoridades dispusieron la activación de los Comités de Operaciones de Emergencia (COE) cantonales y provinciales, además de la preparación de planes de contingencia y evacuación preventiva en sectores expuestos a inundaciones, deslizamientos y movimientos en masa.
¿Qué zonas podrían verse más afectadas?
El incremento de las lluvias representa una preocupación especialmente para sectores vulnerables de la región Litoral, donde las precipitaciones pueden generar acumulación de agua, crecidas de ríos, inundaciones y afectaciones en las vías.
De hecho, el INAMHI mantiene advertencias de corto plazo para la Costa y la Amazonía. Entre el 13 y el 16 de septiembre se prevén precipitaciones de intensidad variable, con posibilidad de tormentas y ráfagas de viento, principalmente en el norte, centro e interior del Litoral.
Las provincias que requieren especial atención son Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Manabí, Los Ríos y Guayas.
El Niño también eleva el riesgo de inundaciones
La evolución del fenómeno ocurre en un contexto de calentamiento anómalo del océano Pacífico. Un reporte reciente de la NOAA señaló que frente a las costas de Ecuador y Perú la temperatura superficial del mar llegó a estar hasta 3,4 °C por encima de los valores normales.
La agencia estadounidense también estimó una probabilidad superior al 90 % de que El Niño alcance su máxima intensidad durante el periodo 2026-2027 y un 75 % de posibilidad de que entre octubre y diciembre se configure un evento de magnitud histórica respecto de los registrados desde 1950.
No obstante, la intensidad del fenómeno no significa que todas las zonas experimentarán los mismos impactos. La cantidad de lluvia y sus consecuencias dependerán de las condiciones particulares de cada región.
Autoridades preparan medidas preventivas
Como parte de la preparación ante el escenario climático, municipios y prefecturas deberán coordinar con el Ministerio de Infraestructura y Transporte el despliegue de maquinaria pesada en puntos críticos de las redes viales.
También se contempla la preparación de medidas para sectores expuestos a inundaciones y movimientos de masa, con el objetivo de reducir los posibles impactos sobre población, infraestructura y movilidad.
El INAMHI indicó que mantiene un monitoreo permanente de las condiciones atmosféricas y que comunicará cualquier modificación relevante en sus proyecciones.
Un fenómeno que seguirá bajo vigilancia
Por ahora, el escenario previsto para las próximas semanas contempla lluvias de intensidad variable en la Costa. Sin embargo, el riesgo podría aumentar progresivamente conforme El Niño avance hacia su periodo de mayor intensidad entre finales de 2026 y comienzos de 2027.


