El actor quiteño, de 68 años, atraviesa un cáncer agresivo en la zona abdominal y continúa su tratamiento en Solca. Mientras se recupera, prepara un festival para recaudar fondos.
Eduardo “Mosquito” Mosquera ha construido durante más de cuatro décadas una carrera haciendo reír a los ecuatorianos. Ahora enfrenta uno de los momentos más difíciles de su vida: un diagnóstico de cáncer agresivo en la zona abdominal.
El actor quiteño, conocido especialmente por su personaje del Cabo Mosquito, mantiene un tratamiento especializado en Solca, que incluye radioterapias. A pesar de la enfermedad, asegura que intenta enfrentar el proceso con optimismo y sin permitir que el diagnóstico defina su vida.
“Siempre pienso que no tengo cáncer y que no me vencerá”, expresó Mosquera al hablar sobre su recuperación.
Una noticia que cambió su rutina
Mosquera reconoció que recibir el diagnóstico fue un momento de temor y angustia. Uno de sus principales miedos era que la enfermedad hubiera avanzado hacia los huesos.
Sin embargo, los últimos exámenes le dieron una noticia alentadora: no se evidenció metástasis ósea. El resultado le permitió afrontar con mayor tranquilidad la siguiente etapa de su tratamiento.
El actor continúa bajo atención médica mientras busca mantener sus actividades y su vínculo con el público.
Su manera de hablar sobre la enfermedad conserva, incluso en esta circunstancia, el sentido del humor que ha marcado su carrera.
Del barrio San Juan a la televisión ecuatoriana
La historia de Mosquera está profundamente ligada a Quito.
Nació el 13 de septiembre de 1957 en la Maternidad Isidro Ayora y creció en el barrio San Juan. Durante su infancia recorrió las calles del Centro Histórico y convirtió muchas de esas experiencias en parte de la identidad del personaje que años después lo haría famoso.
Antes de dedicarse completamente a la actuación estudió Economía, pero llegó hasta quinto nivel y decidió cambiar de rumbo. Ingresó a la Facultad de Artes de la Universidad Central del Ecuador y se graduó en 1984.
El teatro callejero fue una de sus principales escuelas. Actuó en sectores como San Francisco y El Ejido, donde aprendió a captar la atención del público en medio del ruido y el movimiento de la ciudad.
Así nació el Cabo Mosquito
El personaje que marcaría su carrera surgió durante su formación teatral.
Una profesora pidió a sus alumnos observar personajes de la vida cotidiana. A Mosquera le correspondió estudiar a los policías y de esa experiencia nació la figura de un uniformado pequeño, barrigón, despistado y con movimientos particulares.
El vestuario también fue producto de la creatividad. Un primo le prestó parte del uniforme y Mosquera fabricó por su cuenta elementos como el casco, utilizando incluso uno de albañil que modificó para convertirlo en parte del personaje.
El Cabo Mosquito comenzó a ganar reconocimiento primero en los escenarios y posteriormente llegó a la televisión.
“Déjemonos de Vainas” cambió su carrera
El salto a la televisión llegó con Déjemonos de Vainas, producción de Ecuavisa que se transmitía para Quito.
Después de varios intentos por ingresar al programa, Mosquera fue observado por el director Peky Andino, quien buscaba incorporar personajes con una identidad más ecuatoriana.
El actor terminó integrándose al elenco con un personaje inspirado en el Cabo Mosquito. Permaneció cerca de nueve años en la producción y alcanzó una popularidad que trascendió los escenarios.
Desde entonces participó en diferentes producciones y se convirtió en uno de los rostros reconocibles del humor ecuatoriano.
El escenario vuelve a ser parte de su recuperación
Mientras continúa su tratamiento, Mosquera también trabaja en una actividad que tiene un doble propósito: volver a encontrarse con el público y recaudar recursos para afrontar los gastos médicos.
Se trata del Mosquito Comedy Fest, que se realizará el jueves 10 de septiembre de 2026 en el Teatro Nacional de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, en Quito.
El evento también busca apoyar a su colega Pablo Aguirre, quien atraviesa problemas de salud. En el escenario estarán artistas como El Jack, Monserrath Astudillo, Pancho Viñachi y Ana María Balarezo.
La jornada se convierte así en una muestra de solidaridad del gremio artístico hacia dos de sus integrantes.
Más de cuatro décadas haciendo reír
La historia de Mosquito Mosquera está marcada por el teatro, la televisión y una particular manera de representar la vida cotidiana quiteña.
Hoy, mientras enfrenta el cáncer, mantiene una idea que repite como una forma de resistencia: la enfermedad no tiene por qué convertirse en el centro de su existencia.
Su objetivo sigue siendo volver al escenario, encontrarse con el público y hacer aquello que ha hecho durante décadas: provocar una sonrisa.


