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La gasolina supera los USD 4 en Estados Unidos y el diésel alcanza un récord por la crisis de Ormuz

July Ruiz
6 Min Read
Los precios de la gasolina y el diésel alcanzaron niveles récord en Estados Unidos durante el feriado del Labor Day, en medio de la crisis energética vinculada al estrecho de Ormuz.

El precio promedio de la gasolina llegó a USD 4,14 por galón durante el fin de semana del Labor Day. El diésel alcanzó USD 5,85, mientras el conflicto en Medio Oriente mantiene bajo presión al mercado petrolero.

Viajar por carretera durante el feriado del Labor Day se volvió más costoso para los estadounidenses. El precio promedio nacional de la gasolina alcanzó alrededor de USD 4,14 por galón, un récord para este feriado de septiembre, mientras el diésel llegó a un máximo histórico de USD 5,85 por galón.

El incremento ocurre en un momento de fuerte volatilidad en los mercados energéticos, vinculada principalmente a la interrupción del tráfico petrolero por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte mundial de crudo.

La Asociación Americana del Automóvil (AAA) señaló que el promedio nacional de la gasolina subió cuatro centavos respecto de la semana anterior y que, por primera vez, el precio durante el Labor Day supera los USD 4 por galón.

Un récord que llega en un feriado clave

El Labor Day, que se celebra el primer lunes de septiembre, marca tradicionalmente el cierre de la temporada de verano en Estados Unidos y uno de los últimos grandes períodos de viajes por carretera.

Sin embargo, esta vez los conductores enfrentan un escenario diferente. El precio promedio actual de la gasolina es superior al registrado durante el mismo feriado de 2025, cuando se ubicaba alrededor de USD 3,19 por galón. El récord anterior para este período era de USD 3,82, registrado en septiembre de 2012.

El incremento resulta especialmente relevante porque normalmente los precios comienzan a disminuir después del verano, cuando baja la demanda de combustible.

Este año, esa tendencia estacional ha quedado opacada por el elevado costo del petróleo y la incertidumbre geopolítica.

El diésel enfrenta una presión todavía mayor

El mercado del diésel muestra una situación incluso más complicada.

El precio promedio nacional llegó a USD 5,85 por galón, superando el récord anterior de USD 5,81 registrado en junio de 2022, después de la invasión rusa a Ucrania. Frente a los USD 3,71 de hace un año, el incremento ronda el 58%.

El encarecimiento del diésel no afecta únicamente a quienes conducen vehículos pesados. Este combustible es fundamental para el transporte de mercancías, la agricultura y la construcción.

Por ello, un aumento sostenido puede terminar trasladándose al precio de productos que recorren largas distancias antes de llegar a los consumidores.

¿Qué tiene que ver el estrecho de Ormuz?

El estrecho de Ormuz es un punto estratégico para el comercio mundial de energía. La interrupción del tránsito marítimo en esa zona ha generado preocupación sobre la disponibilidad de crudo y productos derivados.

La incertidumbre ha llevado al petróleo a mantenerse alrededor de los USD 90 por barril, elevando los costos que enfrentan las refinerías y, posteriormente, los consumidores.

La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) ha señalado que el precio del petróleo representa aproximadamente la mitad del costo final de un galón de gasolina. Por eso, cualquier movimiento importante en el mercado internacional del crudo termina teniendo un efecto sobre los precios de las estaciones de servicio.

El problema ya impacta a las empresas

El aumento del combustible también representa un desafío para las compañías estadounidenses.

Las empresas de transporte, construcción y agricultura son especialmente sensibles al precio del diésel, porque dependen de vehículos y maquinaria pesada para desarrollar sus actividades.

Además, el transporte es un componente fundamental de las cadenas de suministro. Si trasladar alimentos, materias primas y productos manufacturados se vuelve más caro, parte de ese incremento puede terminar reflejándose en los precios que pagan los consumidores.

¿Seguirán subiendo los precios?

El comportamiento de los combustibles dependerá, en buena medida, de la evolución del conflicto en Medio Oriente y de la posibilidad de recuperar un flujo más estable de petróleo a través de Ormuz.

El mercado también está pendiente de la producción, las reservas y la actividad de las refinerías estadounidenses. Datos recientes de la EIA mostraron que las reservas de crudo estadounidenses cayeron en 4,5 millones de barriles durante la última semana de agosto, mientras la utilización de las refinerías alcanzó el 98%.

Mientras persista la incertidumbre sobre el suministro internacional, los consumidores estadounidenses podrían continuar enfrentando precios elevados en las estaciones de servicio.

El récord del Labor Day deja así una señal que va más allá de un feriado caro: el costo de la energía vuelve a convertirse en una presión para los hogares, las empresas y la inflación estadounidense.

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