Ecuador registra 28.652 casos de dengue en 2026. El aumento coincide con condiciones climáticas favorables para el mosquito Aedes aegypti y una creciente resistencia a productos utilizados para combatirlo.
Los casos de dengue aumentan en Ecuador y generan preocupación entre investigadores y autoridades sanitarias. Hasta el 15 de agosto de 2026, el país acumulaba 28.652 casos, según datos del Ministerio de Salud Pública (MSP).
El incremento se ha mantenido durante varias semanas. Desde mediados de julio, los contagios registrados semanalmente superan los reportados en los mismos períodos de 2025. Además, desde finales de julio, los casos semanales también han sido superiores a los de 2024, año en el que Ecuador enfrentó condiciones relacionadas con el fenómeno de El Niño.
Ecuador es el único país de la región con aumento
Un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), con información hasta el 25 de julio, identificó a Ecuador como el único país de la región donde los casos de dengue estaban aumentando en ese momento.
De acuerdo con ese reporte, los contagios registrados en el país habían aumentado 24% respecto de las semanas epidemiológicas anteriores.
Los especialistas, sin embargo, advierten que las cifras oficiales podrían ser incluso mayores debido a un posible subregistro de casos.
Un estudio en el que participaron investigadores de varias universidades encontró que cerca del 40% de los casos de dengue grave o con signos de alarma registrados durante los últimos cinco años no contaban con confirmación de laboratorio. A esto se suma que algunos pacientes no acuden a los servicios de salud y optan por automedicarse.
El calor y El Niño favorecen al mosquito
El principal transmisor del dengue es el Aedes aegypti, un mosquito que encuentra condiciones favorables para reproducirse cuando existen temperaturas elevadas y acumulaciones de agua.
La investigadora Anita Villacís explica que el cambio climático ha permitido que el mosquito se encuentre actualmente en zonas donde antes las condiciones de temperatura no eran adecuadas para su supervivencia.
El aumento de la temperatura, combinado con mayores precipitaciones, genera un entorno favorable para su reproducción. Además, los efectos de El Niño pueden incrementar los sitios donde se acumula agua y, por tanto, los criaderos.
Otro factor es la falta de eliminación de recipientes con agua estancada en viviendas y espacios exteriores. Tanques, llantas, recipientes y otros objetos pueden convertirse en lugares adecuados para que el mosquito deposite sus huevos.
El mosquito se vuelve más resistente
Uno de los principales desafíos para controlar el dengue es que el mosquito está desarrollando mayor resistencia a determinados insecticidas.
Según la información del Instituto Nacional de Investigación en Salud Pública (INSPI), con corte a junio de 2025, el Aedes aegypti presentaba 91,5% de resistencia a la deltametrina y 62% al larvicida temefos en Ecuador.
El malatión todavía presenta una mayor efectividad frente al mosquito, pero su resistencia también aumentó. Pasó de 15,91% en diciembre de 2024 a 31,25% en junio de 2025.
La Organización Mundial de la Salud reconoce que la resistencia a insecticidas constituye uno de los principales desafíos para el control de enfermedades transmitidas por mosquitos, porque puede reducir la eficacia de herramientas utilizadas para disminuir las poblaciones de vectores.
La fumigación ya no es suficiente
Los investigadores consultados consideran que la fumigación continúa siendo una herramienta necesaria, pero no puede ser la única estrategia para enfrentar el aumento del dengue.
La prevención en los hogares tiene un papel fundamental. Eliminar cualquier recipiente que pueda acumular agua reduce los espacios donde el Aedes aegypti puede reproducirse.
En Guayaquil, por ejemplo, las autoridades municipales han intensificado las intervenciones de fumigación y control vectorial. Entre enero y julio de 2026 se realizaron más de 268.000 intervenciones relacionadas con fumigación, prevención y eliminación de criaderos.
Los especialistas también recomiendan utilizar repelente, colocar mosquiteros en zonas de mayor presencia de mosquitos y permitir el ingreso de las brigadas encargadas del control vectorial.
El escenario climático mantiene la alerta
El aumento de las temperaturas y las condiciones asociadas con El Niño 2026-2027 podrían mantener un escenario favorable para la reproducción del mosquito durante los próximos meses.
Por ello, los expertos consideran necesario combinar vigilancia epidemiológica, control de criaderos, investigación sobre resistencia a insecticidas y participación ciudadana.
La evolución del dengue en Ecuador dependerá no solo de la capacidad de respuesta de las autoridades, sino también de la prevención en hogares y comunidades. Mientras existan lugares con agua estancada y condiciones ambientales favorables, el Aedes aegypti tendrá oportunidades para reproducirse y mantener la transmisión del virus.


