El regreso a clases suele estar asociado con la compra de útiles, uniformes, mochilas y otros implementos escolares. Sin embargo, la preparación para un nuevo año lectivo también debería incluir una revisión integral de la salud de niños y adolescentes. Más allá de actuar frente a la aparición de una enfermedad, es importante que los padres adquieran una cultura de prevención alrededor del bienestar de sus hijos.
“Un control médico oportuno ayuda a cuidar desde el principio la salud de los niños y también permite identificar dificultades que no siempre son evidentes en casa, pero que podrían manifestarse en el aula mediante cansancio, distracción, dolores frecuentes, irritabilidad, ausentismo o problemas para seguir las explicaciones del docente”.
Andrea Calvopiña / Directora Médica de Praxmed.
Las recomendaciones de cuidado preventivo pediátrico contemplan evaluaciones periódicas desde la infancia hasta la adolescencia, ajustadas a cada paciente. Esto significa que el regreso a clases puede convertirse en una oportunidad para establecer una línea base del estado de salud del estudiante y anticiparse a posibles complicaciones. En ese sentido, y a propósito de un nuevo ciclo escolar en la región Sierra, les compartimos la siguiente guía:
- Valoración clínica integral: la base para comenzar bien el año escolar
Consulta pediátrica o de medicina familiar. Este es el primer paso para realizar una evaluación integral de la salud del niño o adolescente. Durante la consulta, el médico revisa los antecedentes personales y familiares, valora el crecimiento y desarrollo, registra parámetros como el peso y la talla, y realiza un examen físico completo.
Revisión del esquema de vacunación. El regreso a clases representa una oportunidad para revisar el esquema de vacunación de los niños y confirmar que las dosis correspondientes a su edad estén completas, según las recomendaciones vigentes y la valoración del médico. La inmunización es una herramienta fundamental de prevención y cuidado.
Exámenes de laboratorio. Estos deben realizarse de manera personalizada y únicamente cuando el médico los considere necesarios según la evaluación clínica de cada estudiante. Pruebas como hemograma, estudios de hierro, glucosa o examen de orina pueden ser solicitadas tomando en cuenta diferentes factores o ante señales como palidez, cansancio persistente, cambios significativos de peso o antecedentes de ciertas enfermedades.
Otras evaluaciones. Los tamizajes visuales y auditivos, así como un control odontológico también son recomendados, pues permitirán detectar oportunamente cualquier anomalía o molestia que más adelante pueda generar problemas dentro del proceso escolar.
- ¿Con cuánta anticipación realizar estos chequeos de salud antes del regreso a clases?
- Para evitar contratiempos y contar con el tiempo necesario para realizar evaluaciones adicionales, es recomendable que los padres programen los chequeos médicos con anticipación al inicio del año escolar. Lo ideal es realizar estas revisiones al menos 4 semanas antes del regreso a clases.
- Realizar estas evaluaciones con tiempo permite que los padres puedan acceder a los tratamientos, correcciones o recomendaciones necesarias antes de iniciar la jornada académica. Además, brinda la oportunidad de establecer hábitos saludables relacionados con sueño, alimentación, actividad física y bienestar emocional, preparando al estudiante para enfrentar el nuevo año escolar en mejores condiciones.


