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Menstruación: cómo funciona el ciclo menstrual y qué señales pueden alertar sobre un problema de salud

July Ruiz
7 Min Read
Conocer las fases del ciclo menstrual permite identificar cambios propios de cada etapa y reconocer señales de alerta que requieren atención profesional.

El ciclo menstrual es un proceso fisiológico regulado por hormonas y puede ofrecer información importante sobre la salud integral. Conocer sus fases, cambios y señales de alerta ayuda a identificar cuándo es necesario consultar a un profesional.

Hablar de menstruación va mucho más allá del sangrado que ocurre cada mes. El ciclo menstrual es un proceso fisiológico en el que interactúan el cerebro, los ovarios y el útero, preparando al organismo para un posible embarazo y generando cambios que pueden reflejarse en el cuerpo y en el estado emocional.

De acuerdo con Daniela Lisintuña, asesora técnica de derechos sexuales y reproductivos y protección de Plan International Ecuador, comprender el ciclo permite conocer mejor el propio cuerpo y reconocer modificaciones que podrían requerir atención médica.

¿Cuáles son las fases del ciclo menstrual?

El ciclo se cuenta desde el primer día de una menstruación hasta el día anterior al inicio de la siguiente. Aunque suele hablarse de un ciclo de 28 días, pueden existir ciclos de entre 21 y 35 días que se encuentren dentro de lo considerado normal.

Fase menstrual

Es la etapa en la que ocurre el sangrado. Se produce cuando el endometrio, la capa interna del útero, se desprende porque no ocurrió un embarazo.

Durante estos días algunas mujeres pueden experimentar cólicos, cansancio, sensibilidad mamaria, dolor de cabeza o molestias en la zona lumbar. Sin embargo, el dolor que resulta incapacitante no debería considerarse normal.

Fase folicular

Después del inicio de la menstruación, los ovarios comienzan a preparar y madurar un nuevo óvulo.

Durante esta etapa aumentan los niveles de estrógeno y el útero vuelve a desarrollar el endometrio, preparándose para un posible embarazo. Algunas personas también experimentan progresivamente mayor energía o sensación de bienestar.

Ovulación

Ocurre cuando uno de los ovarios libera un óvulo maduro.

Es el momento del ciclo en el que existe mayor posibilidad de embarazo si se mantienen relaciones sexuales sin un método anticonceptivo.

Algunas personas pueden notar cambios en el moco cervical, que se vuelve más transparente y elástico, o una molestia leve y temporal en uno de los lados del abdomen.

Fase lútea

Después de la ovulación aumenta principalmente la progesterona, que ayuda a mantener preparado el útero.

Si no ocurre un embarazo, los niveles de progesterona y estrógeno disminuyen y el endometrio se desprende, dando inicio a una nueva menstruación.

En esta fase pueden aparecer síntomas premenstruales como distensión abdominal, sensibilidad mamaria, cambios en el apetito, cansancio, irritabilidad, tristeza, ansiedad o dificultades para dormir.

No todas las mujeres viven el ciclo de la misma manera

Uno de los principales puntos que destacan los especialistas es que no existe una experiencia menstrual idéntica para todas las personas.

Las fluctuaciones hormonales pueden relacionarse con cambios en la energía, el sueño, el apetito, la concentración y el estado de ánimo, pero estos efectos también están influenciados por factores como la alimentación, el descanso, la actividad física, el estrés, la edad y las condiciones de salud.

Por eso, no es correcto asumir que todas las mujeres tienen mayor o menor rendimiento físico o intelectual en una determinada etapa del ciclo.

Registrar durante varios meses la fecha de menstruación, duración del sangrado, dolor, sueño, actividad física y cambios emocionales puede ayudar a reconocer patrones personales.

¿Cuándo es necesario consultar al médico?

Existen señales que no deberían ignorarse.

Es recomendable buscar atención profesional cuando:

  • El sangrado es tan abundante que obliga a cambiar toallas o tampones cada dos horas o menos.
  • La menstruación dura más de siete días.
  • Aparece sangrado entre menstruaciones.
  • Existen cambios persistentes en el ciclo.
  • La menstruación desaparece sin una causa conocida.
  • El dolor menstrual es intenso o impide estudiar, trabajar, dormir o realizar actividades habituales.
  • El dolor empeora progresivamente.
  • Existe dolor durante las relaciones sexuales, al orinar o defecar.

Estas señales pueden requerir una evaluación para descartar diferentes condiciones ginecológicas.

Higiene menstrual: qué hacer y qué evitar

Durante la menstruación se recomienda utilizar productos de gestión menstrual que se adapten a las preferencias y necesidades de cada persona, realizar los cambios con la frecuencia adecuada y mantener una buena higiene de manos.

También es importante recordar que no son necesarias las duchas vaginales, perfumes íntimos ni productos destinados a limpiar el interior de la vagina. Estos pueden alterar el equilibrio natural o provocar irritación.

Una alimentación equilibrada, actividad física regular, hidratación, descanso adecuado y estrategias saludables para manejar el estrés también forman parte del cuidado integral.

Menstruar no es una enfermedad

Aunque todavía persisten numerosos mitos, la menstruación no es una enfermedad ni un proceso de limpieza o desintoxicación del organismo.

Tampoco existe evidencia que indique que una persona menstruante deba dejar de hacer ejercicio, bañarse o realizar determinadas actividades cotidianas.

Asimismo, el dolor menstrual intenso no debe normalizarse bajo la idea de que “es parte de ser mujer”. Cuando el dolor afecta la vida cotidiana, requiere valoración profesional.

La ausencia de menstruación tampoco significa necesariamente que la sangre se esté acumulando. Algunos métodos anticonceptivos hormonales y tratamientos médicos pueden reducir o suspender el sangrado. Si la ausencia no tiene una explicación conocida, es importante consultar con un profesional.

Hablar de menstruación también es educación

La salud menstrual no debería ser un tema exclusivo de mujeres y niñas.

La educación menstrual puede involucrar también a niños, adolescentes y hombres, contribuyendo a reducir burlas, estigmas y discriminación.

Comprender cómo funciona el ciclo permite que las personas conozcan mejor su cuerpo, identifiquen señales de alerta y puedan tomar decisiones informadas sobre su salud sexual y reproductiva.

La menstruación es un proceso fisiológico. Conocerla, hablar de ella sin vergüenza y reconocer cuándo algo cambia puede ser una herramienta importante para cuidar la salud.

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