El país se sumó a un bloque regional de 19 naciones que busca fortalecer la cooperación frente al narcotráfico, el terrorismo y el crimen organizado transnacional.
Ecuador oficializó su incorporación a la Coalición de las Américas contra los Carteles, una alianza regional que reúne a 19 países con el objetivo de fortalecer la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo y las estructuras del crimen organizado transnacional.
La participación ecuatoriana fue confirmada por el ministro del Interior, John Reimberg, quien asistió a una reunión en Panamá junto al ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, y el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Henry Delgado.
Cooperación e intercambio de inteligencia
La nueva alianza busca fortalecer la coordinación entre los países participantes para enfrentar a organizaciones criminales que operan más allá de las fronteras.
Según Reimberg, la incorporación de Ecuador permitirá ampliar el intercambio de inteligencia y la cooperación militar entre los países del continente.
El funcionario también señaló que la coalición reconoció las acciones impulsadas por el Gobierno del presidente Daniel Noboa en la lucha contra la delincuencia organizada.
Reunión con autoridades de Estados Unidos
Como parte de la agenda desarrollada en Panamá, la delegación ecuatoriana mantuvo una reunión estratégica con Pete Hegseth, secretario de Guerra de Estados Unidos, para abordar asuntos relacionados con la seguridad nacional y regional.
El encuentro ocurre en momentos en que varios países de América buscan ampliar la cooperación frente al avance de organizaciones dedicadas al narcotráfico y otras actividades ilícitas transnacionales.
Una alianza regional contra el crimen organizado
La Coalición de las Américas, también conocida como Escudo de las Américas, fue presentada en marzo de 2026 como una iniciativa para coordinar esfuerzos regionales contra los carteles y las redes criminales.
La reunión realizada en Panamá busca pasar de los compromisos políticos a mecanismos de acción conjunta, coordinación e intercambio de información entre los países participantes.
Para Ecuador, su incorporación representa un nuevo espacio de cooperación internacional en un momento en que el país enfrenta una fuerte presión de organizaciones vinculadas al narcotráfico y al crimen organizado.


