Los equipos de emergencia aceleran la búsqueda de sobrevivientes mientras se acercan las primeras 72 horas, consideradas cruciales después del sismo de magnitud 7,4 que golpeó al país.
Las labores de búsqueda y rescate en Colombia ingresaron este miércoles 12 de agosto de 2026 en una etapa decisiva. Los equipos de emergencia intensificaron los trabajos entre los edificios colapsados mientras se aproxima el límite de las primeras 72 horas posteriores al terremoto, un período considerado clave para encontrar personas con vida.
El terremoto, de magnitud 7,4, ocurrió el lunes 10 de agosto y afectó principalmente a poblaciones del Pacífico colombiano y a la región cafetera. El balance más reciente citado por Teleamazonas reporta 265 personas fallecidas, alrededor de 3.500 heridas y casi 500 desaparecidas.
Rescatistas buscan señales entre los escombros
En Pereira, los equipos concentran sus esfuerzos en las ruinas de una panadería, donde existe la posibilidad de que un vendedor ambulante continúe con vida.
Los rescatistas llegaron a escuchar golpes provenientes del interior de la estructura. La familia del hombre permanece en el lugar a la espera de noticias mientras continúan las labores de extracción.
En Cali, los equipos también trabajan con maquinaria pesada, perros especializados y herramientas manuales. Los rescatistas realizan pausas de silencio para intentar identificar sonidos que puedan indicar la presencia de sobrevivientes.
La ventana crítica de 72 horas
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, señaló que el país estaba entrando en la denominada «fase final» de las labores de rescate, debido a que después de las primeras 72 horas se vuelve más difícil encontrar personas con vida bajo los escombros.
Por ello, los equipos mantienen operativos continuos en las zonas donde todavía existen posibilidades de encontrar sobrevivientes.
Colombia permanece en emergencia
La magnitud de la tragedia llevó al Gobierno colombiano a declarar tres días de luto y anunciar una emergencia económica para facilitar la movilización de recursos destinados a atender a las víctimas.
Además, las autoridades informaron sobre la creación de un fondo con ayuda internacional para apoyar a las personas afectadas.
Más de 11.000 viviendas han quedado destruidas y miles de familias permanecen sin hogar. Algunas han optado por pasar las noches en espacios abiertos debido a los daños en sus viviendas y al temor de nuevas réplicas.
La solidaridad se multiplica
Mientras continúan las labores de rescate, ciudadanos y organizaciones han organizado puntos de ayuda para entregar agua, alimentos y otros suministros a las comunidades afectadas.
También se han habilitado jornadas de donación de sangre. En Cali, incluso un grupo de cineastas puso a disposición equipos de sonido, luces y cámaras para ayudar a detectar posibles señales de vida entre los escombros.
La emergencia continúa mientras los equipos de rescate trabajan contrarreloj para encontrar a las personas que todavía permanecen desaparecidas.


