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La genética heredada podría influir en cómo se desarrolla el cáncer, según estudio

July Ruiz
4 Min Read
Investigadores de Cambridge y Edimburgo estudiaron cerca de 600 tumores en ratones y encontraron diferencias en su evolución relacionadas con la genética heredada. Los resultados todavía deben ser estudiados para determinar su aplicación en pacientes humanos.

Investigadores de las universidades de Cambridge y Edimburgo identificaron diferencias en la evolución de tumores asociadas con la herencia genética. El hallazgo fue realizado en modelos animales y todavía requiere estudios para determinar su aplicación en humanos.

La genética que una persona hereda de sus padres podría tener un papel en la manera en que un tumor aparece y evoluciona. Esa es una de las conclusiones de una investigación realizada por científicos de las universidades de Cambridge y Edimburgo, quienes estudiaron el comportamiento de distintos tumores en ratones sometidos a las mismas condiciones.

Los investigadores analizaron cerca de 600 tumores en ratones expuestos al mismo carcinógeno. Aunque los animales recibieron una exposición similar, la evolución de la enfermedad presentó diferencias relacionadas con su composición genética.

La herencia marcó diferencias en los tumores

El estudio encontró que algunas cepas de ratones desarrollaron tumores que necesitaban menos mutaciones para avanzar, mientras que en otras se requirieron varios cambios genéticos antes de que la enfermedad progresara.

Esto sugiere que el entorno no sería el único factor que determina cómo evoluciona un cáncer. Las características genéticas heredadas también podrían crear condiciones que favorezcan o dificulten determinados procesos relacionados con el desarrollo tumoral.

Los científicos analizaron las alteraciones genéticas presentes en los tumores y observaron que la trayectoria de la enfermedad podía variar incluso cuando los animales habían sido expuestos al mismo agente cancerígeno.

Los telómeros también entran en escena

Uno de los elementos estudiados fue la longitud de los telómeros, estructuras ubicadas en los extremos de los cromosomas que cumplen un papel en la protección del material genético durante la división celular.

Los resultados sugieren que determinados rasgos heredados relacionados con los telómeros podrían favorecer alteraciones importantes en el genoma durante la evolución de un tumor.

Además, el sistema inmunitario podría tener influencia en este proceso. Según los investigadores, las defensas del organismo pueden contribuir a determinar qué células tumorales consiguen sobrevivir y cuáles son eliminadas.

¿Qué significa para las personas?

Los resultados abren una nueva vía para comprender por qué dos personas pueden desarrollar cánceres con comportamientos diferentes, incluso cuando existen factores de riesgo similares.

Sin embargo, los investigadores enfatizan que el trabajo fue realizado en modelos animales y bajo condiciones controladas. Por ello, los resultados no significan que pueda predecirse directamente el riesgo o la evolución del cáncer en una persona únicamente a partir de su genética heredada.

Se requieren nuevas investigaciones para determinar qué mecanismos observados en los ratones también están presentes en pacientes humanos y cómo podrían contribuir en el futuro al diagnóstico, la prevención o el tratamiento personalizado del cáncer.

El estudio aporta así evidencia sobre la interacción entre genética, sistema inmunitario y evolución tumoral, un campo que podría ser clave para comprender por qué esta enfermedad no se comporta de la misma manera en todos los pacientes.

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