La nueva cartera asumirá competencias que antes estaban distribuidas entre varias instituciones y funcionará con seis viceministerios. El Gobierno busca integrar las políticas económicas, productivas, comerciales y agropecuarias.
El Gobierno de Ecuador avanza en una nueva reorganización de su estructura económica con la creación del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, una cartera que reúne competencias que anteriormente estaban repartidas entre distintas entidades del Ejecutivo.
La estructura fue definida tras el Decreto Ejecutivo 425, emitido el 24 de junio de 2026, mediante el cual se dispuso la fusión por absorción del entonces Ministerio de Economía y Finanzas con los ministerios de Producción, Comercio Exterior e Inversiones y de Agricultura, Ganadería y Pesca.
La nueva institución está liderada por Sariha Moya, quien anteriormente estuvo al frente del Ministerio de Economía y Finanzas. El objetivo planteado por el Gobierno es coordinar en una misma estructura aspectos que van desde las finanzas públicas hasta la producción, las exportaciones y el desarrollo rural.
Seis áreas para manejar la economía
El nuevo ministerio estará dividido en seis viceministerios:
- Finanzas, encargado de la gestión de las finanzas públicas.
- Economía, enfocado en la planificación económica.
- Producción, Industria y Turismo, orientado al fortalecimiento del aparato productivo y turístico.
- Comercio Exterior e Inversiones, que tendrá entre sus objetivos ampliar mercados y promover exportaciones.
- Producción Agropecuaria y Desarrollo Rural, dirigido al sector agrícola y al desarrollo del campo.
- Acuacultura y Pesca, enfocado en uno de los principales sectores exportadores del país.
La reorganización pretende que las decisiones económicas tengan una conexión más directa con las actividades productivas. Es decir, que las políticas relacionadas con las finanzas públicas, la inversión, el comercio y la producción puedan gestionarse bajo una misma estructura institucional.
Una reforma que busca reducir la dispersión
Uno de los cambios más relevantes es que el Estado deja de manejar estas áreas desde estructuras ministeriales separadas y las concentra dentro de una sola cartera.
Según la explicación oficial, esta integración permitirá coordinar la cadena de desarrollo económico desde la estabilidad de las finanzas públicas y la planificación económica hasta la industrialización, las exportaciones y el fortalecimiento de la producción agropecuaria.
El Gobierno también plantea que la nueva estructura contribuya a mejorar la competitividad, atraer inversiones y generar oportunidades de empleo para emprendedores, empresas y trabajadores.
El desafío será convertir la estructura en resultados
Más allá del nuevo organigrama, uno de los principales retos será lograr que la concentración de competencias se traduzca en decisiones más rápidas y políticas coordinadas.
La nueva cartera tendrá bajo su responsabilidad sectores muy diferentes, desde la administración de las finanzas públicas hasta actividades agrícolas, industriales, turísticas y pesqueras. Su desempeño será clave para determinar si la reorganización consigue reducir duplicidades y mejorar la ejecución de las políticas económicas.
Por ahora, la creación de los seis viceministerios marca uno de los principales cambios en la estructura económica del Gobierno de Daniel Noboa durante 2026.


