El fuego comenzó en las faldas del volcán Cotacachi y permanece activo. Equipos de emergencia y habitantes de comunidades cercanas trabajan para evitar que las llamas sigan avanzando por el área protegida.
Un incendio forestal mantiene en alerta a la provincia de Imbabura. El fuego se inició la tarde del 10 de agosto de 2026 en las faldas del volcán Cotacachi y se extendió hacia sectores de la Reserva Ecológica Cotacachi-Cayapas, una de las áreas naturales con mayor biodiversidad del país.
La emergencia movilizó a integrantes de las comunidades de Cuicocha, Morochos e Italquí, quienes trabajan junto con el Cuerpo de Bomberos de Cotacachi y equipos de la Secretaría de Gestión de Riesgos para intentar contener las llamas.
El fuego afecta zonas de páramo
Uno de los principales problemas para controlar el incendio es la presencia de pajonales de páramo, vegetación que puede facilitar la propagación de las llamas cuando las condiciones son secas.
Hasta la actualización de la mañana del 11 de agosto, el incendio todavía no había sido controlado y ya se reportaban afectaciones a la flora y fauna del sector.
Las labores se desarrollan en una zona de difícil acceso, por lo que la participación de los comuneros resulta fundamental para llegar a los puntos donde se concentra el fuego y apoyar las tareas de control.
Una zona de alta biodiversidad
La Reserva Ecológica Cotacachi-Cayapas se extiende entre Imbabura y Esmeraldas y comprende sectores de los cantones Cotacachi y Urcuquí, así como zonas de San Lorenzo y Eloy Alfaro.
El área protegida alberga más de 139 especies de mamíferos, alrededor de 689 especies de aves y más de 2.000 especies de plantas, por lo que un incendio representa una amenaza importante para los ecosistemas que se encuentran en esta zona.
La emergencia ocurre además durante una temporada en la que diferentes provincias del país enfrentan condiciones favorables para la propagación de incendios forestales, debido a la vegetación seca y a las condiciones meteorológicas.
Continúan las labores de control
Bomberos, comuneros y organismos de gestión de riesgos mantienen las labores para contener y liquidar el incendio. Las autoridades deberán determinar posteriormente la superficie afectada y las causas que originaron el fuego.
Mientras continúan los trabajos, el llamado de las autoridades es a evitar cualquier actividad que pueda generar nuevas fuentes de fuego cerca de áreas de vegetación seca o protegidas.


