Ad image

DÍA MUNDIAL DEL CEREBRO: LOS HÁBITOS COTIDIANOS TAMBIÉN INFLUYEN EN LA SALUD CEREBRAL.

July Ruiz
3 Min Read
Cuidar el cerebro empieza con pequeños hábitos diarios: dormir bien, alimentarse de forma saludable, hacer ejercicio y mantener la mente activa son claves para preservar la salud cerebral a lo largo de la vida.

Más de 3.400 millones de personas en el mundo viven con alguna condición neurológica, de acuerdo con las cifras difundidas por la Federación Mundial de Neurología. En este contexto, el Día Mundial del Cerebro, que se conmemora cada 22 de julio, busca llamar la atención sobre la necesidad de ampliar el acceso a la prevención, al diagnóstico temprano y a información confiable sobre salud cerebral.

La campaña de 2026, impulsada por la Federación Mundial de Neurología bajo el lema “Salud cerebral: acceso para todos”, recuerda que el cuidado del cerebro no comienza cuando aparecen dificultades de memoria, concentración o movimiento. También depende de las decisiones cotidianas relacionadas con la alimentación, el sueño, la actividad física y el control de factores de riesgo.

El cerebro necesita un suministro constante de nutrientes para cumplir funciones como el aprendizaje, la memoria, la atención y la regulación de las emociones. Una alimentación variada constituye la principal fuente de vitaminas, minerales, proteínas y grasas esenciales. Cuando existen deficiencias nutricionales o mayores exigencias físicas y mentales, los suplementos pueden cumplir un papel complementario, siempre bajo criterios responsables.

“Existe la idea equivocada de que el cuidado cerebral solo debe preocupar a las personas mayores. En realidad, los hábitos que protegen la memoria, la concentración y el sistema nervioso se construyen desde edades tempranas. La alimentación, el descanso y la actividad física tienen un peso real, mientras que los suplementos deben responder a una necesidad concreta y no reemplazar una dieta equilibrada”.

Dr. Emilio Cárdenas / Vocero de arcamia.

En países donde todavía existen barreras para acceder a especialistas y diagnósticos oportunos, la educación sobre hábitos preventivos también forma parte de una estrategia integral de salud cerebral. A continuación, cinco acciones cotidianas para proteger la salud cerebral:

  1. Mantener una alimentación variada, con frutas, vegetales, proteínas y grasas saludables.
  2. Dormir entre siete y nueve horas, según las necesidades de cada persona.
  3. Realizar actividad física de forma regular.
  4. Mantener actividades de aprendizaje, lectura e interacción social.
  5. Evitar la automedicación y consultar ante cambios persistentes en la memoria, el equilibrio, el lenguaje o la concentración.

El cuidado cerebral no depende de una solución aislada. Requiere hábitos sostenidos, acceso a información clara y decisiones responsables que acompañen cada etapa de la vida.

Share This Article
No hay comentarios