Para más de 21.000 ecuatorianos con enfermedad renal, faltar a una sesión de diálisis no es una opción: significa poner en riesgo su vida. Sin embargo, la crisis que atraviesa el sistema de diálisis en el país ya está generando consecuencias graves para miles de pacientes y sus familias.
Cierre de centros y largos desplazamientos
El cierre progresivo de dializadoras en distintas ciudades, provocado por la falta de pagos y la asfixia financiera del sector, ha cambiado radicalmente el acceso al tratamiento.
Hoy, muchos pacientes deben:
- Viajar varias horas para recibir diálisis
- Desplazarse a otros cantones o provincias
- Salir de madrugada hasta tres veces por semana
- Separarse de sus familias para continuar su tratamiento
Lo que antes era un servicio cercano, ahora implica un esfuerzo físico, emocional y económico adicional.
Una deuda que agrava la crisis
El sistema enfrenta un punto crítico debido a la deuda acumulada del Estado con los centros de diálisis, que asciende a aproximadamente 463 millones de dólares.
Gran parte de la atención renal en Ecuador depende de prestadores privados y centros conveniados, lo que hace que la falta de pagos afecte directamente la continuidad del servicio.
Impacto directo en la atención médica
La falta de liquidez ya está afectando la operatividad de las dializadoras:
- Dificultades para adquirir insumos médicos
- Problemas en el mantenimiento de equipos
- Reducción de turnos y servicios
- Cierre de centros
La consecuencia no es solo financiera: es una crisis que impacta directamente en la salud y supervivencia de los pacientes.
Presión sobre el sistema y riesgo de colapso
Los centros que continúan operando enfrentan una creciente demanda, lo que genera:
- Sobrecarga del sistema
- Menor disponibilidad de cupos
- Incertidumbre en la continuidad del tratamiento
Miles de pacientes viven con el temor constante de no poder acceder a tiempo a la diálisis.
Impacto en el empleo del sector salud
La crisis también afecta al talento humano:
- Retrasos en pagos a personal médico
- Sobrecarga laboral
- Inestabilidad en el sector
El sistema de diálisis no solo sostiene vidas, sino también miles de empleos en el país.
Urgencia de acciones inmediatas
El sector advierte que se requieren medidas urgentes para evitar un colapso mayor:
- Regularización de pagos pendientes
- Mecanismos sostenibles de financiamiento
- Coordinación entre el Estado y prestadores de salud
Más que un problema financiero, una crisis humana
Garantizar la continuidad de la diálisis no es solo una decisión administrativa. Significa evitar que miles de ecuatorianos tengan que recorrer el país para sobrevivir.
Es impedir que más centros cierren y que más pacientes enfrenten la incertidumbre de no saber si recibirán, a tiempo, el tratamiento que los mantiene con vida.






