La desnutrición crónica infantil (DCI) sigue siendo uno de los principales desafíos del país, la Fundación REDNI lanza su nueva campaña nacional de sensibilización “Nadie crece solo”. Esta iniciativa busca movilizar a toda la sociedad para prevenir este problema que afecta al 19.3% de niños y niñas menores de 2 años en Ecuador.
El lanzamiento oficial se realizó el 28 de abril en Guayaquil, durante una rueda de prensa que reunió a representantes del sector privado, medios de comunicación y aliados estratégicos comprometidos con la primera infancia.
Aunque el 76% de la población ecuatoriana ha escuchado sobre la desnutrición crónica infantil, persisten importantes brechas en la comprensión de sus causas, efectos y formas de prevención. Solo el 33% de la ciudadanía conoce la importancia de los primeros 1000 días de vida, etapa clave para el desarrollo físico y cognitivo de los niños, según un estudio de conocimiento y opinión sobre DCI realizado por IPSOS en 2025.
Frente a este escenario, REDNI plantea un cambio de enfoque a través de su nueva campaña. “Nadie crece solo es una invitación a entender que el desarrollo de un niño no depende únicamente de su familia, sino del entorno que lo rodea. La desnutrición crónica infantil es un problema multicausal y su solución también debe ser colectiva,” señala Adriana Apolo, gerente de comunicación de REDNI.
La campaña busca visibilizar el rol de lo que REDNI denomina “la tribu”: una red de apoyo conformada por familias, comunidades, empresas, Estado y organizaciones que hacen posible que los niños crezcan sanos y con oportunidades.
A diferencia de años anteriores, donde el foco estuvo en generar conciencia, esta nueva etapa apunta a movilizar a la ciudadanía hacia la acción, promoviendo la corresponsabilidad en el cuidado y desarrollo de la primera infancia.
La campaña “Nadie crece solo” se desplegará a nivel nacional a través de medios de comunicación, plataformas digitales, visibilidad en puntos de venta, activaciones en territorio y alianzas estratégicas, con el objetivo de posicionar la desnutrición crónica infantil como una prioridad país.
Porque nadie crece solo y porque cuando un niño crece bien, crecemos todos.






