Hoy, la cantautora guayaquileña Shalom Mendieta vuelve a los oídos del público con “Ayayay”, un tema que mezcla el lamento y la celebración, y que marca su primera incursión en la cumbia. La canción, que continúa la historia iniciada en su EP Madera y Cuero llega como una respuesta al abandono, pero también como una reconciliación con el recuerdo.
En “Ayayay”, Mendieta retoma la narrativa del Trigueño, personaje que en su obra simboliza el mestizaje latinoamericano y la migración. Si en canciones anteriores él era quien partía, en esta nueva entrega la artista canta desde el punto de vista de quien se queda. “Esta canción se la hice al personaje del Trigueño, que representa al mestizaje de Latinoamérica”, explicó la cantautora en conversación con Notimercio. “En Ayayay ya no está presente como persona, solo su careta. Es el recuerdo, la memoria de lo que fue, y con eso bailo”.
El tema fue compuesto por Shalom Mendieta junto a Andrés Cuartas y producido por Daniel Espinoza. En él, la artista incursiona el sonido latinoandino que caracteriza su propuesta, donde confluyen raíces ecuatorianas con influencias de artistas como Mon Laferte, Natalia Lafourcade y Los Ángeles Azules. “Desde el inicio de mi carrera he incursionado en los géneros latinos, el bolero, el cha cha chá, la salsa, el son cubano, y sentía que ya era hora de hacer mi propia cumbia”, comenta. “Es un género tan nuestro, tan representativo, que me pregunté: ¿cómo así me demoré tanto en sacarla?”.
El video musical, dirigido por los ecuatorianos Lesly Guerrero y Jouseff Dager, fue grabado en Guayaquil y plantea un juego entre pasado y presente. En él, la artista reconstruye la figura del ser amado con objetos cotidianos, como una escoba o flores, en un intento de convertir el dolor en belleza. “Para mí es representar este dolor y hacerlo belleza, convertirlo en canción”, explica Mendieta. “Canto al recuerdo de quien ya no está, pero me quedo con lo bueno, con las memorias, y bailo con él”.
“Con Ayayay quiero sacar a relucir ese don de disfrutar el lamento, una contradicción tan nuestra que caracteriza a la música ecuatoriana, hallar belleza en la nostalgia y convertirla en canto”, dice la artista. Para ella, es una forma de honrar lo que somos, de sentir orgullo en la melancolía, como lo ha hecho Ecuador desde siempre.
La experiencia reciente de Mendieta en el mercado de Mujeres en la Industria Musical de Latinoamérica (MIM Latam), realizado en Panamá, marcó un nuevo impulso en su carrera internacional. “Fui la única ecuatoriana dentro de este mercado, y para mí fue el primer paso de mi proceso de internacionalización”, cuenta. “Ha sido un abrebocas a nuevas oportunidades y a mostrar mi propuesta fuera del país”.
“Ayayay” es también una antesala del primer álbum de estudio de Mendieta, en el que reunirá las canciones de Madera y Cuero junto con nuevos temas que abordan la identidad y la emoción. “Este álbum es un viaje por Latinoamérica”, adelanta. “Sigo explorando los géneros folclóricos y lo híbrido. No invento el agua tibia, solo tomo elementos de todas partes para formar algo nuevo. Es mi forma de decir quién soy”.
Más allá del sonido, Ayayay consolida la visión artística de una creadora que convierte la nostalgia en su vigencia, en un acto de resistencia poética. Shalom es cantautora, escribe desde la introspección, desde su identidad. Cantar para ella es invitar a la gente a su intimidad, a conocer quién es. Pues así lo manifiesta: ¨Mi voz es lo que tengo para dar”.
El recuerdo deja de pesar como una sombra y se convierte en una presencia cercana, en una compañía con la que al fin se encuentra en paz. Si quieres escuchar y ver esta historia completa, mira el videoclip en https://www.youtube.com/watch?v=gHhUx3wa4ek


