Las guardianas del río Machángara

karlaherrera@notimercio.ec
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Organizaciones ciudadanas y la Defensoría del Pueblo vigilan el cumplimiento de la sentencia por la recuperación del río Machángara, mientras el Municipio de Quito aún carece de un plan estratégico integral con indicadores claros y resultados visibles.

Para el cumplimiento de lo dispuesto en la sentencia de recuperación integral del río Machángara como medidas de reparación se establecen las “Guardianas del Río Machángara”.

Este grupo, integrado por las siguientes organizaciones públicas y privadas: Colectivo de Rescate al Río San Pedro, Colectivo Luchando por las Quebradas, Mujeres por el Agua, Colectivo Quebradas Vivas, Cabildo Cívico de Quito, Cuerpos de Agua y la Defensoría del Pueblo, ante quienes el Municipio de Quito, como entidad accionada, presentará informes periódicos de cumplimiento.

A su vez, la Defensoría del Pueblo remitirá a la Judicatura los informes que den cuenta del avance de cumplimiento de la sentencia. El Municipio de Quito entregó a la Defensoría del Pueblo 8000 hojas como informe de avance sobre el cumplimiento de las medidas de la sentencia del Río Machángara. Seguramente, la importante información remitida sería devuelta para que la sintetice.

Este hecho, para el Cabildo Cívico de Quito, tendría algunas lecturas. La compilación de documentos es una tarea fácil, si se usa la inteligencia artificial, pues ahorra tiempo. La ausencia de un plan integral consensuado con las distintas dependencias municipales participantes en la recuperación del Machángara da pie a que cada una elabore informes parciales, abunde en antecedentes y no haya una instancia responsable de articular las partes para tener avances significativos de las medidas previstas.

A esto se suma la carente coordinación operativa para optimizar los recursos y conciliar los procesos donde intervienen distintos profesionales, quienes en conjunto deberían asumir el reto de la recuperación integral del rio. Por otro lado, parecería que hay una tendencia burocrática de usar gran parte de su esfuerzo a generar papeles internos que siguen el órgano regular.

Y, si por mala suerte se perdiera alguno, otra vez habría que reiniciar más de lo mismo. Esta realidad muestra un modelo de gestión para no gestionar nada. Al parecer no importaría el cumplimiento o incumplimiento de actividades y, como no existe evaluación sistemática, no pasaría nada. Para cambiar ese modelo de gestión se requiere dar un giro de 180 grados.

Eliminar actividades de planes, programas y proyectos que no dan resultados tangibles, visibles, cuantificables en calidad, en tiempo, en inversión de recursos, etc. Es inverosímil que el Municipio de Quito se resista a asignar indicadores para hacer el seguimiento sobre el cumplimiento de las medidas a corto, mediano y largo plazo para la recuperación integral del Río Machángara.

El Municipio de Quito debería preparar un plan con una secuencia estratégica para cumplir con las medidas de la sentencia, las cuales deberían estar conectadas de tal forma que el cumplimiento de una o varias al mismo tiempo facilite el desarrollo de las demás, para de esa manera ser eficientes y efectivos.

Este reto aún no se lo inicia, habiendo transcurrido un año de la expedición de la sentencia. Las Guardianas del Río Machángara requieren del Municipio el plan estratégico, indicadores, cronogramas de actividades y presupuesto anual para verificar su ejecución y asegurar la recuperación integral del Río Machángara.

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