El llamado preventivo busca evitar condiciones comerciales que limiten la presencia de otras marcas en tiendas, supermercados y restaurantes.
La Superintendencia de Competencia Económica (SCE) exhortó a productores, importadores, distribuidores y vendedores de bebidas alcohólicas y no alcohólicas a revisar sus acuerdos comerciales, este 26 de octubre de 2026. El objetivo es prevenir barreras que dificulten el ingreso de proveedores o reduzcan la oferta disponible.
La advertencia incluye las condiciones de uso de refrigeradores y dispensadores entregados por las marcas. Estos acuerdos podrían afectar la competencia cuando restringen indebidamente la comercialización de productos de otros proveedores.
También se mencionan exclusividades, descuentos condicionados, incentivos por fidelidad, metas de compra y pagos por espacios de exhibición. Estos mecanismos no constituyen automáticamente una infracción: deben evaluarse sus efectos sobre el mercado.
La SCE advirtió, además, sobre el posible abuso de dependencia económica para imponer obligaciones adicionales o conseguir ventajas mediante amenazas de terminar una relación comercial. El pronunciamiento fue preventivo y no identificó empresas específicas.


