Identificar rutas seguras, proteger documentos y evitar calles inundadas son medidas esenciales. Si las autoridades ordenan evacuar, salir de inmediato debe ser la prioridad.
Las lluvias intensas pueden provocar inundaciones y poner en riesgo viviendas, vías y servicios básicos. Prepararse antes de una emergencia ayuda a tomar decisiones con rapidez, especialmente en sectores cercanos a ríos o con antecedentes de anegamientos.
Antes de las lluvias: prepara tu hogar
Identifica los riesgos del sector y acuerda con tu familia una ruta de evacuación y un punto de encuentro. Sigue las alertas oficiales y considera las necesidades de niños, adultos mayores, personas con discapacidad y mascotas.
Protege cédulas, pasaportes y documentos importantes en una bolsa impermeable y colócalos en un lugar elevado. Revisa los drenajes de la vivienda y realiza tareas preventivas únicamente cuando las condiciones sean seguras.
Durante una inundación: evita entrar al agua
No camines, nades ni conduzcas por zonas inundadas. El agua puede ocultar desniveles, escombros y cables eléctricos, además de estar contaminada. Si encuentras una vía cubierta de agua, regresa y busca una alternativa segura.
Si recibes una orden de evacuación, actúa de inmediato y utiliza las rutas indicadas. Evita atravesar corrientes para rescatar objetos o llegar a tu vehículo: proteger la vida debe tener prioridad.
Electricidad y regreso a casa
Desconecta la energía solo si puedes hacerlo desde un lugar seco y seguro. No manipules interruptores ni equipos eléctricos mientras estés en contacto con agua, y mantente alejado de cables caídos.
No regreses hasta que las autoridades indiquen que es seguro. Los electrodomésticos y las instalaciones que estuvieron expuestos al agua deben ser revisados antes de volver a utilizarlos.
La prevención comienza con decisiones sencillas: conocer el riesgo, mantenerse informado y salir a tiempo cuando exista peligro.


