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El incendio de Casitagua deja al descubierto un vestigio que podría ser de origen inca

July Ruiz
4 Min Read
Incendio de Casitagua deja al descubierto posible vestigio inca en Quito.

Una inspección realizada después del incendio permitió identificar un tramo de graderío tallado directamente en la roca, cerca del antiguo sendero de Radioloma. El Instituto Metropolitano de Patrimonio realizará nuevos estudios para determinar su antigüedad e importancia.

El incendio forestal que afectó al cerro Casitagua, en el norte de Quito, entre el 17 y el 20 de septiembre, dejó una consecuencia inesperada: la vegetación quemada permitió descubrir una estructura arqueológica que permanecía oculta.

Durante una inspección realizada después de la emergencia, técnicos del Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP) identificaron un tramo de graderío tallado directamente sobre la roca, ubicado cerca del culunco de Radioloma, un antiguo sendero prehispánico del valle de Lulumbamba. La estructura podría tener filiación inca, aunque esta posibilidad todavía deberá ser confirmada mediante estudios técnicos.

El fuego dejó expuesta la estructura

La cobertura vegetal que cubría parte del terreno fue consumida por las llamas, dejando visibles sectores que anteriormente permanecían ocultos.

Fue durante este recorrido cuando los especialistas localizaron el graderío. Por ahora, el IMP no ha establecido de manera definitiva su antigüedad, función ni el período al que pertenece.

Los técnicos realizarán nuevas acciones para conocer sus características y determinar su relación con el sitio arqueológico de Radioloma.

Cuatro sitios arqueológicos fueron revisados

Luego del incendio, el IMP inspeccionó cuatro zonas arqueológicas ubicadas en los flancos orientales del Casitagua: Tagshima, Barrio Cuba Alto, Radioloma y Huiyachul, actualmente denominado Uyachul.

La revisión permitió establecer que en Tagshima y Huiyachul no se observaron afectaciones visibles en superficie.

En Barrio Cuba Alto, las llamas alcanzaron la vegetación, pero los especialistas no encontraron material arqueológico incinerado. En Radioloma también se evidenció vegetación quemada, aunque el culunco prehispánico no presentó daños visibles.

Precisamente en las cercanías de este antiguo sendero apareció la nueva estructura tallada en roca.

Casitagua guarda miles de años de historia

El hallazgo se suma al patrimonio arqueológico registrado en el valle de Lulumbamba, especialmente en las parroquias rurales de Pomasqui y San Antonio de Pichincha.

En esta zona se han identificado pucarás, culuncos, caminos y espacios habitacionales asociados con diferentes períodos de ocupación humana. Los registros abarcan desde aproximadamente 11.000 a. C. hasta 1822, desde el período Precerámico hasta la época Colonial.

El propio Casitagua corresponde a una antigua caldera de aproximadamente cinco kilómetros, cubierta por depósitos de piedra pómez provenientes de los volcanes Rucu Pichincha y Pululahua.

El sitio será sometido a nuevos estudios

El IMP actualizará la información correspondiente al sitio arqueológico de Radioloma e incorporará la nueva evidencia encontrada tras el incendio. También está previsto ampliar el polígono destinado a su protección.

La institución deberá determinar si el graderío corresponde efectivamente al período Inca y cuál era su función dentro de este conjunto arqueológico.

Además, los propietarios o custodios de estas áreas deberán realizar investigaciones arqueológicas antes de efectuar cualquier remoción de suelo en los sectores afectados, conforme a la normativa vigente.

El incendio de Casitagua, que afectó más de 300 hectáreas según reportes municipales, dejó así al descubierto una nueva pieza que podría aportar información sobre la ocupación prehispánica de esta zona de Quito.

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