Los propietarios aseguran que cinco perros que custodiaban un predio fueron afectados por una sustancia tóxica. Cuatro murieron y uno permanece con vida. No encontré, hasta el momento, un pronunciamiento oficial que confirme la investigación o la causa de muerte.
Un presunto caso de envenenamiento de perros se habría registrado en Tola Grande, parroquia de Tumbaco, en el nororiente de Quito, según la denuncia de los propietarios de los animales.
De acuerdo con la información difundida sobre el caso, cinco perros permanecían en una propiedad dedicada a la crianza de ganado cuando habrían sido afectados por una sustancia tóxica. Los propietarios sostienen que el objetivo habría sido neutralizar a los animales antes de ingresar al predio para sustraer ganado.
La versión señala que cuatro de los cinco perros murieron, mientras que uno permanece con vida.
El robo de ganado no se habría concretado
Según el relato de los propietarios, los presuntos delincuentes habrían ingresado o intentado ingresar al terreno durante la noche. La presencia de personas y movimientos considerados sospechosos habría sido advertida por moradores del sector.
Los vecinos habrían alertado sobre la situación, lo que provocó que los sospechosos abandonaran el lugar. El supuesto robo de ganado no habría llegado a concretarse.
Sin embargo, hasta el momento no existe información pública verificable que permita confirmar la identidad de los responsables, el tipo de sustancia utilizada o que el envenenamiento haya estado efectivamente relacionado con un intento de abigeato.
La Fiscalía sí ha documentado durante 2026 investigaciones por estructuras dedicadas al robo de ganado en Pichincha. En enero, por ejemplo, cuatro personas fueron procesadas por asociación ilícita con fines de abigeato y receptación en Cayambe, luego de una investigación que determinó que los sospechosos ingresaban a terrenos durante la noche para apoderarse de animales.
¿Qué dice la ley sobre la muerte de animales?
El Código Orgánico Integral Penal (COIP) contempla sanciones para quienes causen la muerte de animales que forman parte de la fauna urbana.
El artículo 250.1 establece una pena de seis meses a un año de prisión para quien mate a un animal de fauna urbana. Cuando la muerte se produce como resultado de actos de crueldad, la pena puede ser de uno a tres años. Además, la normativa establece que se aplicará el máximo de la pena cuando, entre otras circunstancias, se hayan suministrado alimentos, componentes dañinos o sustancias tóxicas.
Por ello, si una investigación oficial determina que los perros fueron envenenados deliberadamente, las circunstancias del hecho podrían ser analizadas bajo esta normativa.
Un caso que requiere investigación
Por ahora, la información disponible corresponde principalmente a la denuncia y versión de los propietarios. No se ha encontrado un comunicado público de Fiscalía, Policía Nacional o la Unidad de Bienestar Animal que confirme oficialmente el caso específico de los cinco perros en Tola Grande.
Tola Grande es un sector reconocido dentro de la parroquia de Tumbaco, y el Municipio de Quito mantiene presencia institucional en la zona.
La confirmación de la causa de muerte requeriría, entre otros elementos, una evaluación veterinaria o pericia toxicológica, además de la investigación correspondiente para determinar si existió una sustancia tóxica y quién la habría administrado.


