El Cuerpo de Bomberos de Quito implementó nueve puntos de vigilancia y un sistema de mapeo digital de 200 km² para mejorar la detección y respuesta ante emergencias.
El Cuerpo de Bomberos de Quito incorporó nuevas herramientas tecnológicas para fortalecer la prevención y respuesta frente a los incendios forestales durante la temporada seca de 2026.
La estrategia contempla nueve puntos estratégicos de vigilancia, cámaras con visión óptica y térmica, monitoreo permanente por video y un sistema digital en 3D que permite analizar el territorio y planificar una respuesta más rápida ante una emergencia.
Cámaras para detectar el fuego
De los nueve puntos instalados, seis cuentan con sistemas de visión óptica y térmica, mientras que los otros tres realizan monitoreo constante mediante video.
La tecnología permite observar cambios en las condiciones del territorio y detectar señales que podrían estar relacionadas con un incendio forestal. A esto se suma el análisis de variables meteorológicas en tiempo real, como temperatura, velocidad del viento y humedad.
Estos datos permiten determinar el nivel de riesgo y anticipar cómo podría comportarse un incendio en caso de producirse.
¿Cómo funciona el sistema 3D?
Una de las herramientas principales es un sistema de monitoreo digital en tres dimensiones que tiene mapeados alrededor de 200 kilómetros cuadrados del Distrito Metropolitano de Quito.
La plataforma permite conocer con mayor precisión las características del terreno, identificar la ubicación de hidrantes y analizar posibles rutas de acceso para los vehículos de emergencia.
Esta información es especialmente importante en zonas donde la topografía puede dificultar el ingreso de las unidades de emergencia.
Una vez detectada una posible alerta, el sistema permite georreferenciar el punto exacto para facilitar el despacho de recursos desde la estación más cercana.
El sistema también descarta falsas alarmas
No toda columna de humo representa necesariamente un incendio forestal. Por ello, uno de los pasos importantes del sistema consiste en verificar las alertas antes de movilizar recursos.
Las imágenes y los datos recopilados permiten analizar si una señal corresponde realmente a fuego o si puede estar relacionada con fenómenos como nubosidad o humo proveniente de otras fuentes.
Esta verificación busca optimizar el trabajo de los equipos de emergencia y evitar desplazamientos innecesarios.
Quito enfrenta una temporada de mayor riesgo
La implementación de esta tecnología ocurre durante la temporada seca del Distrito Metropolitano, que se extiende aproximadamente entre junio y octubre, período en el que aumentan las condiciones favorables para la propagación de incendios forestales.
El Cuerpo de Bomberos también ha señalado que una parte importante de estos incendios tiene origen en acciones humanas, por lo que la prevención y la participación ciudadana siguen siendo fundamentales.
La institución mantiene la campaña “Juntos contra el Fuego”, con la que busca reducir las emergencias provocadas por el uso irresponsable del fuego y promover el reporte oportuno de cualquier señal de incendio al 911.
Tecnología para reducir el tiempo de respuesta
El uso combinado de cámaras térmicas, información meteorológica, georreferenciación y mapas tridimensionales permite que los Bomberos cuenten con una visión más completa del territorio antes y durante una emergencia.
La meta es que, ante una alerta confirmada, los equipos puedan determinar dónde está el fuego, cuáles son las condiciones del terreno y cuál es la ruta más adecuada para llegar al lugar.
Con esta estrategia, Quito busca utilizar tecnología y análisis de datos para fortalecer la prevención de incendios forestales y reducir el impacto sobre la población, los ecosistemas y las áreas naturales del Distrito Metropolitano.


