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Armas, espionaje y fraude: así están usando la inteligencia artificial para actividades ilícitas

July Ruiz
6 Min Read
El informe de Anthropic alerta sobre el uso de inteligencia artificial en ciberataques, espionaje, fraude, vigilancia y otras actividades ilícitas.

Un nuevo informe de Anthropic revela cómo actores estatales, ciberdelincuentes y otros grupos han intentado utilizar Claude para operaciones de espionaje, fraude, vigilancia y desarrollo de armas.

La inteligencia artificial generativa ya no solo se utiliza para redactar textos, programar o analizar información. Un nuevo informe de Anthropic, empresa creadora de Claude, advierte que sus modelos también están siendo utilizados por actores maliciosos para ampliar la escala y velocidad de actividades ilícitas.

El reporte, publicado el 10 de septiembre de 2026, analiza operaciones detectadas y bloqueadas entre diciembre de 2025 y agosto de 2026. Anthropic identificó casos relacionados con ciberataques, operaciones de influencia, vigilancia, estafas y fraude, investigación biológica, desarrollo de armas convencionales y extracción no autorizada de capacidades de modelos de IA.

De asistente a operador de ataques

Uno de los principales cambios identificados por Anthropic es que la IA está pasando de ser una herramienta que simplemente responde instrucciones a participar en procesos mucho más complejos.

En determinadas operaciones, los actores maliciosos utilizaron agentes de IA capaces de ejecutar varias etapas de una actividad, desde recopilar información hasta analizar objetivos y automatizar determinadas tareas. Esto puede permitir que una persona con menos recursos realice operaciones que anteriormente requerían equipos numerosos y especializados.

Entre los casos investigados aparece una operación vinculada por Anthropic a un grupo asociado con la inteligencia rusa, en la que se utilizaron herramientas de IA para apoyar actividades de espionaje cibernético. La compañía también identificó operaciones relacionadas con actores de China, Irán y otros lugares.

Claude también fue utilizado para vigilancia

Otro de los riesgos señalados corresponde a sistemas de vigilancia. Anthropic detectó casos en los que sus modelos fueron empleados para desarrollar herramientas destinadas a recopilar, organizar y analizar grandes cantidades de información sobre personas y grupos.

El informe menciona operaciones que involucraron vigilancia de disidentes y figuras políticas, así como el desarrollo de sistemas utilizados por proveedores comerciales de herramientas de espionaje.

La preocupación aumenta porque la IA permite procesar grandes volúmenes de información en poco tiempo, haciendo que actividades que antes requerían importantes equipos humanos puedan realizarse con menos recursos.

Fraudes con identidades falsas

El fraude también aparece entre las principales categorías identificadas por Anthropic.

Uno de los casos descritos involucró una red de aplicaciones de citas que utilizaba inteligencia artificial para generar numerosas identidades falsas y comunicarse automáticamente con potenciales víctimas. Según el reporte, la operación llegó a involucrar miles de perfiles ficticios y decenas de miles de usuarios.

Este tipo de utilización demuestra cómo la IA puede facilitar la creación de contenido y personajes aparentemente reales, aumentando la capacidad de los estafadores para mantener conversaciones simultáneas y personalizadas.

El riesgo más sensible: investigación biológica

Anthropic también documentó cinco casos en los que sus modelos fueron utilizados en actividades de investigación biológica que podían tener aplicaciones peligrosas.

La compañía decidió no revelar los nombres de los investigadores, instituciones, países ni determinados detalles técnicos, debido a que parte de estas investigaciones pertenecía al ámbito científico legítimo y podía tener usos tanto beneficiosos como perjudiciales.

Este punto evidencia uno de los mayores desafíos de la IA: distinguir entre una investigación científica válida y una utilización que pueda contribuir al desarrollo de capacidades peligrosas.

La IA también llega al desarrollo de armas

El informe señala además intentos de utilizar Claude para apoyar programas relacionados con armas convencionales, misiles, drones y otros sistemas militares.

Uno de los casos mencionados por Anthropic involucra a un grupo localizado en Yemen que intentó utilizar Claude dentro de programas de desarrollo de sistemas de armamento. La empresa aseguró que bloqueó las cuentas involucradas y que no encontró evidencia de que los actores hubieran conseguido desplegar un sistema operativo.

También intentaron copiar las capacidades de Claude

El informe incorpora otro fenómeno: el denominado “illicit distillation”, una práctica mediante la cual actores intentan extraer grandes cantidades de respuestas de un modelo para utilizar ese conocimiento en el desarrollo o entrenamiento de otros sistemas.

Anthropic acusa a varios laboratorios de inteligencia artificial de China de haber realizado campañas de extracción a gran escala. La compañía sostiene que algunas de estas operaciones involucraron millones de interacciones con Claude.

Anthropic afirma que interrumpió las operaciones identificadas, fortaleció sus mecanismos de seguridad y compartió información con autoridades y otros actores de la industria cuando correspondía.

El desafío ya no es solo desarrollar IA, sino controlar su uso

El informe vuelve a poner sobre la mesa una de las grandes discusiones alrededor de la inteligencia artificial: la misma capacidad que permite crear soluciones útiles puede ser utilizada para amplificar actividades dañinas.

A medida que los modelos se vuelven más capaces y autónomos, el riesgo no necesariamente está en que la IA actúe por sí sola, sino en que personas con intenciones maliciosas puedan utilizarla para trabajar más rápido, a mayor escala y con menos recursos.

Por ello, Anthropic sostiene que el desarrollo de modelos avanzados debe estar acompañado de sistemas de detección, restricciones, monitoreo y cooperación entre empresas tecnológicas, gobiernos y organismos de seguridad.

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