La Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber lanzado misiles contra una instalación militar estadounidense. Jordania aseguró que interceptó 18 de los 20 proyectiles.
La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar este miércoles 9 de septiembre de 2026, luego de que la Guardia Revolucionaria iraní afirmara haber atacado con misiles una base utilizada por fuerzas estadounidenses cerca de Al Azraq, en el este de Jordania.
El ataque fue presentado por Teherán como una represalia por la operación estadounidense que destruyó cinco petroleros iraníes en el golfo Pérsico y el golfo de Omán. Washington había señalado que esas acciones respondieron a ataques previos de Irán contra un buque de guerra estadounidense.
Jordania interceptó la mayoría de los misiles
Las Fuerzas Armadas jordanas informaron que sus sistemas de defensa aérea interceptaron 18 de los 20 misiles balísticos lanzados desde Irán. Los dos restantes cayeron en zonas no habitadas y, hasta el momento, no se reportan víctimas.
Estados Unidos tampoco reportó bajas entre sus militares y señaló que el ataque iraní no logró afectar de manera efectiva sus posiciones.
La escalada también se extendió al estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo. Irán aseguró haber atacado embarcaciones estadounidenses y petroleros en la zona, mientras que el precio del crudo Brent superó los USD 100 por barril ante el temor de mayores interrupciones del suministro energético.
El intercambio de ataques marca una nueva fase de confrontación directa entre Washington y Teherán, con el riesgo de que el conflicto involucre a más países de la región.


