Manabí, El Oro, Los Ríos, Guayas, Esmeraldas, Santa Elena, Zamora Chinchipe y Loja presentan mayor susceptibilidad a inundaciones y movimientos de masa. Las autoridades evalúan más de 1.300 infraestructuras ante posibles impactos del fenómeno.
La llegada del fenómeno de El Niño 2026-2027 mantiene bajo vigilancia a la infraestructura de agua potable, saneamiento y gestión de residuos en Ecuador. Según los mapas y simulaciones de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), ocho provincias presentan mayor susceptibilidad a inundaciones y movimientos de masa.
Las provincias identificadas son Manabí, El Oro, Los Ríos, Guayas, Esmeraldas, Santa Elena, Zamora Chinchipe y Loja, de acuerdo con información difundida por el Ministerio del Ambiente y Energía.
El análisis busca anticipar posibles daños en servicios básicos y fortalecer la capacidad de respuesta frente a los efectos que puedan generar las lluvias asociadas al fenómeno climático.
Más de 1.300 infraestructuras están bajo análisis
Hasta el viernes 4 de septiembre de 2026, las autoridades habían analizado 1.360 infraestructuras relacionadas con agua, saneamiento y manejo de residuos en diferentes zonas del país.
La evaluación contempla:
- 606 plantas de tratamiento de agua potable (PTAP).
- 568 plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR).
- 174 rellenos sanitarios.
- 7 presas.
- 5 derivadoras.
Estas instalaciones están siendo evaluadas frente a escenarios de inundaciones, deslizamientos y otros eventos que podrían comprometer su funcionamiento.
Una afectación en estos sistemas podría generar problemas en el abastecimiento de agua potable, el tratamiento de aguas residuales y la disposición de desechos.
177 municipios deben presentar planes de acción
Como parte de las medidas preventivas, el Ministerio del Ambiente y Energía solicitó a 177 municipios que presenten sus planes de acción frente al fenómeno de El Niño.
De ese total, 86 corresponden a municipios de la Costa y 91 a la Sierra.
Los gobiernos locales deberán detallar las medidas que implementarán para prevenir y responder ante posibles inundaciones, movimientos de masa y afectaciones a los servicios básicos.
Las autoridades también realizan seguimiento a proyectos de dragado y desazolve de ríos en sectores considerados de mayor vulnerabilidad.
La prioridad está puesta especialmente en territorios ubicados entre 0 y 1.500 metros sobre el nivel del mar, donde existe mayor exposición a determinados impactos asociados al fenómeno.
Ecuador prepara plantas móviles para producir agua
El plan de contingencia también contempla alternativas para garantizar el suministro de agua potable en caso de que alguna infraestructura resulte afectada.
El Ministerio informó que gestiona, junto con la Cámara Ecuatoriano Británica, cuatro unidades móviles para producir agua potable, que serían facilitadas por Hydro Industries Limited.
Cada unidad tendría una capacidad de producción de 60 metros cúbicos de agua diarios. Si las cuatro operan a su capacidad indicada, podrían producir conjuntamente hasta 240 metros cúbicos al día.
Además, las autoridades coordinan acciones con organismos humanitarios y de cooperación mediante el Clúster WASH de UNICEF Ecuador, especializado en agua, saneamiento e higiene.
El riesgo no se limita a las inundaciones
Los efectos de El Niño pueden generar impactos en diferentes áreas. Además de las lluvias intensas e inundaciones, las autoridades mantienen vigilancia sobre posibles movimientos de masa y afectaciones a infraestructura estratégica.
En Ecuador, los escenarios de riesgo ya habían identificado 143 cantones y 491 parroquias vulnerables ante posibles inundaciones, deslizamientos y otros eventos asociados al fenómeno.
La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos también ha establecido obligaciones para los gobiernos locales, entre ellas actualizar sus planes de respuesta, fortalecer la prevención y establecer protocolos para posibles evacuaciones.
La prevención será clave
La revisión de las infraestructuras busca reducir el impacto de posibles eventos extremos antes de que ocurran. Para las autoridades, mantener operativos los sistemas de agua potable, alcantarillado y tratamiento de aguas residuales será fundamental para evitar que una emergencia climática se convierta también en una crisis sanitaria.
Mientras Ecuador mantiene el monitoreo de las condiciones climáticas y oceánicas, las provincias identificadas como más susceptibles concentran buena parte de las acciones de preparación frente a El Niño 2026-2027.


