Por sexta ocasión no pudo conocerse la resolución del caso Pruebas COVID-19. El Tribunal ordenó vigilancia policial y dispuso que el expresidente sea aprehendido cuando salga de la clínica.
Seis años después de iniciado el proceso por el denominado caso Pruebas COVID-19 – Agentes AMT, la justicia todavía no consigue anunciar su resolución. Este jueves 3 de septiembre, un nuevo intento quedó frustrado y el Tribunal tomó una decisión: Abdalá Bucaram deberá ser aprehendido una vez que reciba el alta médica.
El expresidente no acudió a la diligencia y su defensa informó que permanece hospitalizado en Guayaquil por problemas de salud. Ante su ausencia, los jueces dispusieron que el Bloque de Búsqueda de la Policía Nacional mantenga vigilancia y que, cuando abandone la casa de salud, sea aprehendido para garantizar su presencia ante el Tribunal.
La medida no significa que Bucaram haya sido condenado ni que exista ya una orden para enviarlo a prisión por este proceso. El juicio llegó a su etapa final y precisamente lo que permanece pendiente es conocer la decisión de los jueces.
Seis intentos y ninguna resolución
Esta fue la sexta ocasión consecutiva en la que no pudo concretarse la diligencia destinada a conocer la resolución oral. Sin embargo, no todas las suspensiones se produjeron por la ausencia de Bucaram.
Entre los motivos anteriores constan pedidos de diferimiento, problemas médicos de uno de los jueces y ausencias de participantes en el proceso. Las tres últimas diligencias sí estuvieron marcadas por la situación médica y la falta de comparecencia del expresidente.
La defensa de Bucaram sostiene que el exmandatario atraviesa problemas cardíacos y que el pasado 26 de agosto fue sometido a una intervención. Actualmente permanecería hospitalizado en una clínica de Guayaquil.
Un caso que comenzó durante la pandemia
El proceso se remonta a 2020, en los primeros meses de la emergencia sanitaria por COVID-19. Fiscalía acusa a Bucaram y otros tres procesados de presunta delincuencia organizada relacionada con la comercialización irregular de pruebas para detectar el virus y otros insumos médicos.
Junto al expresidente son procesados Jacobo Bucaram Pulley, Oren Sheinman y Leandro Berrones, exagente de la Agencia Metropolitana de Tránsito.
Fiscalía presentó sus alegatos finales en mayo y solicitó que los cuatro procesados sean declarados culpables. La decisión corresponde ahora al Tribunal y, hasta que sea anunciada, se mantiene la presunción de inocencia de los acusados.
Lo que debía ser la etapa final de un proceso iniciado hace seis años se ha convertido así en una sucesión de diligencias fallidas. Ahora la Policía deberá vigilar la situación de Bucaram y ejecutar la disposición judicial cuando reciba el alta médica.


