El presidente Daniel Noboa llegó a Chengdú como parte de su gira oficial por China, con una agenda enfocada en ampliar las ventas ecuatorianas, atraer inversiones y fortalecer los vínculos comerciales con una de las regiones más pobladas del país asiático.
El presidente Daniel Noboa llegó este 21 de agosto a Chengdú, capital de la provincia de Sichuan, para continuar su agenda oficial en China. La visita tiene un marcado componente comercial: Ecuador busca aprovechar el acceso al mercado chino para ampliar la presencia de productos nacionales y generar nuevas oportunidades de inversión.
Durante su estancia en Chengdú, Noboa mantuvo reuniones con Wang Xiaohui y Shi Xiaolin, principales autoridades de Sichuan. Según la Presidencia, el objetivo es fortalecer la relación con una región que representa un mercado cercano a los 380 millones de personas.
Camarón, banano, cacao y café en la mira
Uno de los principales objetivos de la delegación ecuatoriana es incrementar la presencia de productos nacionales en China. Entre los sectores con mayor potencial están el camarón, banano, cacao y café, productos que forman parte de la oferta exportable que Ecuador busca posicionar en ese mercado.
La estrategia ocurre en un momento de crecimiento del intercambio comercial entre ambos países. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones ecuatorianas hacia China aumentaron 23%, mientras que las importaciones desde ese país crecieron 28%, hasta alcanzar USD 4.472 millones. China se mantiene como el segundo socio comercial de Ecuador y el principal cuando se considera únicamente el comercio no petrolero.
Una relación comercial que busca ir más allá del camarón
La agenda ecuatoriana no se limita a los productos tradicionales. Durante la gira, el Gobierno también ha planteado la necesidad de diversificar las exportaciones y aprovechar el Tratado de Libre Comercio entre Ecuador y China.
En reuniones anteriores, Noboa abordó con autoridades chinas oportunidades relacionadas con energía, minería, infraestructura, finanzas, tecnología, inteligencia artificial y energías renovables. La intención es que la relación bilateral genere no solo mayores ventas de productos ecuatorianos, sino también nuevas inversiones en el país.
El sector privado también ha mostrado interés. En Shanghái, empresarios chinos expresaron apertura para analizar proyectos de inversión en áreas como energía renovable, mientras Ecuador presentó oportunidades relacionadas con agricultura, logística, turismo y minería.
El desafío: convertir la apertura en negocios concretos
La visita presidencial ocurre mientras Ecuador intenta aprovechar de manera más efectiva el acuerdo comercial con China. El incremento de las exportaciones demuestra que existe espacio para crecer, pero también persisten retos relacionados con requisitos sanitarios, habilitación de empresas y acceso efectivo de nuevos productos.
El caso del camarón es un ejemplo. Ocho empresas ecuatorianas fueron recientemente habilitadas nuevamente para comercializar este producto en China, después de haber enfrentado suspensiones. Otras seis empresas permanecían inhabilitadas para exportar al mercado chino.
Por eso, la agenda de Noboa en Chengdú busca ir más allá de los anuncios diplomáticos y avanzar hacia resultados comerciales concretos. Para Ecuador, el reto será transformar el tamaño del mercado chino en más exportaciones, mayor diversificación de productos y nuevas inversiones que generen actividad económica dentro del país.


