El rastreo GPS del teléfono y el análisis de cámaras de seguridad permitieron ubicar un inmueble donde fueron encontrados un arma, municiones y motocicletas que serían investigadas por su posible relación con el delito.
Un celular robado se convirtió en una pieza clave para una investigación policial en Cumbayá, Quito. El rastreo de su ubicación mediante GPS permitió a los agentes seguir el dispositivo hasta una vivienda que estaría relacionada con el asalto a un local comercial.
El robo ocurrió el 18 de agosto de 2026, cuando dos personas habrían ingresado en motocicletas a un establecimiento comercial. Según la información policial, los sospechosos amenazaron a la propietaria y a los clientes y se llevaron aproximadamente USD 2.400 en efectivo, además de varios teléfonos celulares.
El GPS marcó una ubicación clave
Tras el robo, uno de los teléfonos sustraídos continuó emitiendo una señal que permitió establecer su ubicación. Con esa información, los investigadores realizaron verificaciones en el sector de La Primavera y la Ruta Viva.
El análisis de las cámaras de seguridad también habría permitido reconstruir parte del recorrido de los sospechosos y relacionar los vehículos utilizados durante el asalto con un inmueble ubicado en las calles De las Orquídeas y Ruta Viva.
¿Qué encontró la Policía?
Durante el operativo realizado en la vivienda, una mujer de 25 años fue aprehendida. En el lugar, los agentes encontraron una pistola calibre 9 milímetros con 10 municiones, además de dos motocicletas, cascos y mochilas utilizadas para reparto.
Estos elementos serán parte de la investigación para establecer si tuvieron relación con el asalto registrado días antes.
La Policía también identificó a un hombre de 20 años que estaría presuntamente vinculado con el hecho. Según la institución, esta persona tenía una orden de captura vigente relacionada con el incumplimiento de medidas cautelares en un proceso anterior por porte ilegal de armas.
La tecnología como herramienta contra el delito
El caso muestra cómo herramientas como el GPS de los teléfonos celulares y los sistemas de videovigilancia pueden convertirse en elementos importantes para reconstruir la ruta de objetos robados y orientar las investigaciones policiales.
Sin embargo, la ubicación de un dispositivo no constituye por sí sola una prueba de responsabilidad penal. Corresponde a las autoridades y a la justicia determinar la relación de las personas y objetos encontrados con el delito investigado.
La Policía continúa con las diligencias para identificar a otros posibles involucrados y determinar cómo operaba el grupo que habría participado en el asalto.


