El fenómeno permanece en condición activa y las autoridades prevén que su mayor expresión ocurra entre noviembre y diciembre, cuando el calentamiento del océano podría coincidir con el inicio de la temporada lluviosa.
El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose frente a Ecuador. El último informe técnico del Comité Nacional ERFEN, elaborado por el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar), reportó anomalías de temperatura superficial del mar de hasta 4,1 °C en la región Niño 1+2, cercana a las costas ecuatorianas.
El reporte, correspondiente al 6 de agosto de 2026, señala que las temperaturas superficiales del mar frente a la costa ecuatoriana se ubicaron entre 26 °C y 28 °C, con anomalías de hasta 4 °C en varios sectores. El nivel medio del mar también presentó incrementos de hasta aproximadamente 30 centímetros en estaciones costeras.
El Niño ya está en condición activa
El Inocar mantiene vigente el estado de aviso de El Niño Activo, debido a que el Índice Ecuatoriano del Fenómeno El Niño (IEFEN) permanece dentro del rango correspondiente a esta condición y las anomalías previstas en las regiones Niño 3.4 y Niño 1+2 continúan por encima de los umbrales establecidos.
El organismo también advierte que la configuración actual presenta similitudes con algunos eventos históricos, entre ellos los registrados en 1997-1998 y 2023-2024. Sin embargo, aclara que esta comparación no significa que el episodio de 2026 vaya a tener necesariamente la misma intensidad, duración o impactos.
NOAA prevé un evento muy fuerte
Las proyecciones internacionales también apuntan hacia un fortalecimiento del fenómeno. La NOAA estima una probabilidad del 81 % de que El Niño alcance una categoría muy fuerte entre octubre y diciembre de 2026 y señala que existe una alta confianza en que las condiciones continúen hasta principios de 2027.
Un análisis experimental de la NOAA publicado en agosto también señala que el fenómeno continuaría intensificándose durante el otoño boreal y podría alcanzar su máximo entre octubre y enero.
¿Cuándo podrían aumentar las lluvias?
Aunque ya se han registrado lluvias fuera del comportamiento habitual de la época seca, el Inocar aclara que esto todavía no representa el inicio generalizado de la temporada lluviosa.
Durante julio, el ingreso de humedad y otros factores atmosféricos, combinados con las temperaturas superiores a lo normal del mar, favorecieron precipitaciones por encima de lo habitual en sectores del norte y el interior del Litoral. En cambio, otras zonas de la Costa registraron lluvias por debajo de lo normal.
El escenario de mayor atención se ubica entre noviembre y diciembre, cuando el calentamiento oceánico podría alcanzar una mayor expresión y coincidir con la transición hacia la temporada lluviosa en las regiones Litoral e Insular.
El Inocar advierte que, si el acoplamiento entre el océano y la atmósfera se fortalece antes de ese periodo, podrían aparecer señales anticipadas como un incremento progresivo de la humedad, la convección y la frecuencia de las precipitaciones.
También existe riesgo para las zonas costeras
El calentamiento del océano no solo tiene implicaciones sobre las lluvias. El Inocar señala que el nivel elevado del mar, combinado con aguajes, oleajes o temporales, podría incrementar la probabilidad de desbordamientos, inundaciones y erosión en zonas costeras bajas y expuestas.
Por ello, las instituciones que integran el Comité ERFEN mantienen el monitoreo de las variables oceánicas, atmosféricas, meteorológicas e hidrológicas para actualizar las previsiones y advertir oportunamente sobre posibles cambios en las condiciones.


