El último incendio fue controlado el 15 de agosto. Las provincias de la Sierra concentran la mayor afectación y las autoridades mantienen vigilancia ante condiciones meteorológicas que podrían favorecer nuevos focos.
Ecuador no registra actualmente incendios forestales activos, según informó Javier Medina, ministro de Ambiente y Energía subrogante. El último siniestro reportado fue controlado el 15 de agosto de 2026, por lo que las autoridades mantienen el monitoreo preventivo en distintas zonas del país.
A pesar de que el panorama actual es de control, la temporada de incendios ha dejado una importante afectación ambiental. Hasta el 13 de agosto, las llamas habían consumido 10.713 hectáreas de cobertura vegetal y se habían registrado 1.876 incendios forestales y 15 incendios de interfaz en Ecuador.
Sierra concentra las mayores afectaciones
Las provincias más afectadas durante este periodo son Imbabura, Loja, Tungurahua, Pichincha, Azuay, Carchi, Cañar y Cotopaxi.
En las últimas semanas, varios incendios obligaron a desplegar equipos de bomberos, brigadas comunitarias, guardaparques y personal especializado para evitar que las llamas se extendieran hacia zonas pobladas o áreas naturales protegidas.
Uno de los incendios registrados recientemente en Calacalí, Quito, afectó alrededor de 250 hectáreas antes de ser controlado después de casi 50 horas de trabajo.
No hay personas detenidas por estos incendios
El Ministerio de Ambiente señaló que, hasta el momento, no existen personas detenidas relacionadas con los incendios forestales registrados este año.
Las autoridades tampoco cuentan actualmente con información que permita afirmar que los incendios hayan sido provocados de manera intencional. La determinación de responsabilidades corresponde a las investigaciones que puedan desarrollar las autoridades competentes.
Además, el Gobierno informó que no se han registrado fallecidos ni una afectación generalizada de la calidad del aire similar a la ocurrida durante la temporada de incendios de 2024.
El clima mantiene la alerta
Aunque los incendios están controlados, las condiciones meteorológicas continúan siendo un factor de riesgo.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) advirtió recientemente sobre condiciones favorables para la propagación de incendios debido a temperaturas elevadas, ráfagas de viento y altos niveles de radiación ultravioleta en varias zonas del país.
Al mismo tiempo, el Inamhi pronosticó un incremento de precipitaciones y tormentas en sectores de la Amazonía y el centro norte de la Costa.
Más de 1.000 brigadas fueron capacitadas
Como parte de las acciones de prevención, entre 2022 y 2026 se equiparon y capacitaron 1.032 brigadas con herramientas, equipos de protección y preparación para responder ante emergencias relacionadas con incendios forestales.
La respuesta se coordina entre cuerpos de bomberos, gobiernos locales, comunidades y la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, mientras las autoridades mantienen seguimiento de las condiciones climáticas.
2026 todavía está lejos de los niveles de 2024
El Gobierno descartó que la situación actual tenga una magnitud similar a la registrada en 2024, cuando Ecuador enfrentó una temporada especialmente severa.
Ese año, entre enero y noviembre, los incendios forestales afectaron 79.420,61 hectáreas de cobertura vegetal, como consecuencia de 5.450 eventos registrados.
Las autoridades, sin embargo, insisten en que cada temporada presenta condiciones diferentes y que la ciudadanía debe mantener la prevención, especialmente durante periodos de altas temperaturas, viento y vegetación seca.
Ante cualquier incendio o columna de humo, se recomienda reportar inmediatamente la emergencia al ECU 911 y evitar actividades que puedan generar fuego en zonas de vegetación.


