El terremoto de magnitud 7,4 que golpeó a Colombia el pasado 10 de agosto dejó, además de cientos de víctimas y una extensa destrucción de infraestructura, un fuerte impacto económico. Una estimación preliminar calcula las pérdidas en alrededor de USD 9.570 millones, según informó el presidente colombiano, Abelardo De La Espriella.
El sismo afectó principalmente al oeste del país, con daños en miles de viviendas, edificios, escuelas y hospitales. La estimación económica corresponde a una firma privada y contempla los daños registrados en aproximadamente una tercera parte del territorio nacional. El Gobierno colombiano advirtió que la cifra podría modificarse a medida que avance la evaluación de las zonas afectadas.
Más de 300 muertos y cientos de desaparecidos
El más reciente balance de las autoridades de atención de desastres registra 304 personas fallecidas y 4.548 heridas. Además, unas 426 personas permanecen desaparecidas, mientras continúan las labores de remoción de escombros y búsqueda en las estructuras colapsadas.
La magnitud de los daños representa un desafío para el Gobierno de De La Espriella, que asumió el poder apenas tres días antes del terremoto. La emergencia obligó a concentrar recursos y esfuerzos estatales en la atención de las comunidades afectadas y en la planificación de la reconstrucción.
Colombia busca recursos para la reconstrucción
El país ya recibió apoyo financiero de Estados Unidos y de organismos internacionales como el Banco Mundial. El Gobierno también analiza nuevas alternativas para conseguir recursos que permitan atender la emergencia y reconstruir la infraestructura destruida.
Entre las medidas planteadas está el denominado “Plan Milagro de Reconstrucción”, que contempla la participación de constructores, entidades financieras, aseguradoras, gobernadores y alcaldes.
El impacto económico del desastre se suma a las dificultades fiscales que ya enfrentaba Colombia. El Gobierno busca además negociar con Estados Unidos una suspensión temporal de aranceles para determinados productos colombianos, con el objetivo de reducir la presión sobre la economía nacional durante la etapa de recuperación.
La cifra de USD 9.570 millones todavía es preliminar. El costo real de la tragedia se conocerá cuando concluyan las evaluaciones de daños en viviendas, infraestructura pública, servicios básicos, establecimientos productivos y demás sectores afectados.


