Perros y gatos pueden reaccionar con miedo, desorientación o intentar escapar durante un movimiento telúrico. Tener un plan y un kit de emergencia para ellos puede evitar que se pierdan o resulten heridos.
Los sismos pueden generar estrés y miedo en las mascotas, especialmente en perros y gatos que no comprenden qué está ocurriendo. Por ello, además de preparar a la familia, es importante incluir a los animales de compañía dentro del plan de emergencia del hogar.
Una reacción inesperada puede hacer que una mascota corra hacia una puerta, se esconda o intente escapar. Por eso, anticiparse y tener todo listo puede marcar la diferencia.
Prepara un kit de emergencia para tu mascota
Una mochila exclusiva para el animal debe permanecer en un lugar de fácil acceso. Entre los elementos recomendados están:
- Agua y alimento suficiente para varios días.
- Medicamentos que utilice habitualmente.
- Correa y collar para perros.
- Transportadora para gatos.
- Bolsas para recoger desechos.
- Una manta o elemento que le resulte familiar.
- Registro de vacunas y datos veterinarios.
- Una fotografía reciente de la mascota.
También es recomendable colocar una identificación con los datos de contacto del propietario, especialmente porque durante una emergencia existe mayor riesgo de que los animales se escapen.
¿Qué hacer durante el sismo?
Cuando comienza el movimiento, lo más importante es mantener la calma.
Los animales pueden percibir el nerviosismo de las personas y reaccionar con mayor ansiedad. Por eso, se recomienda evitar gritos y movimientos bruscos.
Si el perro o gato encuentra un lugar seguro donde refugiarse, no es recomendable sacarlo a la fuerza mientras continúa el movimiento.
En el caso de los perros, la correa debe estar disponible para poder controlarlos una vez que sea seguro movilizarse.
Para los gatos, es fundamental tener preparada su transportadora, ya que intentar sujetarlos directamente durante una situación de estrés puede provocar que arañen, muerdan o escapen.
Evacuación: primero la seguridad
Si es necesario abandonar la vivienda, las mascotas deben salir junto con la familia.
Los perros deben ser trasladados con correa, mientras que los gatos y otros animales pequeños deben permanecer en sus transportadoras.
Una vez afuera, es importante mantenerlos alejados de vehículos, estructuras dañadas y otros animales que también puedan estar asustados.
Además, después de un sismo conviene revisar si la mascota presenta heridas, sangrado, dificultad para caminar o cambios de comportamiento.
La identificación puede ayudar a encontrarlos
Uno de los mayores riesgos durante una emergencia es que las mascotas escapen y se pierdan.
Por ello, mantener actualizados sus datos de identificación es fundamental. El collar debe contener información que permita contactar rápidamente al propietario.
También es recomendable tener guardada en el teléfono una fotografía reciente del animal. Si llega a desaparecer, esa imagen puede facilitar su búsqueda y difusión.
Las mascotas también forman parte del plan familiar
Prepararse para un sismo no significa únicamente tener agua, alimentos y una mochila de emergencia para las personas.
Los animales de compañía también dependen de sus familias para estar seguros.
Tener su alimento preparado, conocer dónde se refugian, mantener sus documentos actualizados y saber cómo trasladarlos puede reducir considerablemente los riesgos durante una emergencia.
El mejor momento para preparar el plan de emergencia de tu mascota es antes de que ocurra el próximo sismo.


