El Instituto Geofísico descarta una supuesta “migración sísmica” hacia Ecuador y señala que los movimientos registrados recientemente en Colombia y Venezuela responden a procesos tectónicos diferentes.
El terremoto de magnitud 7,4 que golpeó Colombia el 10 de agosto y que también fue percibido en varias zonas de Ecuador generó preocupación entre la población sobre la posibilidad de que un movimiento de gran intensidad pueda ocurrir próximamente en territorio ecuatoriano.
Sin embargo, especialistas del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional aclaran que no existe evidencia científica que permita establecer una relación directa entre los sismos recientes de Colombia, Venezuela y un eventual terremoto en Ecuador.
No existe una “migración sísmica” hacia Ecuador
Daniel Pacheco, responsable de sismología del Instituto Geofísico, explicó que el terremoto colombiano tuvo características tectónicas diferentes a los movimientos registrados en Venezuela durante junio.
El sismo de Colombia estuvo relacionado con la subducción de las placas de Nazca y Sudamericana y se originó aproximadamente a 100 kilómetros de profundidad. En cambio, los movimientos venezolanos ocurrieron en la corteza terrestre, a menor profundidad y con desplazamientos horizontales.
Por estas diferencias, los especialistas consideran que se trata de fenómenos independientes y no de una cadena de terremotos que se esté desplazando hacia el sur.
Ecuador sí tendrá terremotos, pero no se puede saber cuándo
El hecho de que no exista una relación directa entre estos eventos no significa que Ecuador esté libre de actividad sísmica.
El país se encuentra en una zona tectónicamente activa y cuenta con fallas capaces de generar terremotos. Lo que la ciencia no puede determinar actualmente es cuándo ocurrirá el próximo movimiento fuerte, dónde estará su epicentro o qué magnitud tendrá.
Pacheco enfatizó que la predicción exacta de terremotos todavía no es posible a nivel mundial. Por eso, la recomendación de los especialistas no es intentar anticipar una fecha, sino fortalecer la preparación de la población.
La preparación es la principal herramienta
El Instituto Geofísico recomienda mantenerse informado mediante canales oficiales, conocer las acciones básicas para responder durante un sismo y contar con una mochila de emergencia.
Este kit debería permitir cubrir las necesidades básicas de una persona o familia durante las primeras 72 horas posteriores a una emergencia. Entre los elementos recomendados están agua, alimentos no perecibles, linterna, baterías, radio, silbato y otros suministros esenciales.
El terremoto de Colombia volvió a poner en evidencia la importancia de la prevención en una región donde la actividad sísmica forma parte de la realidad geológica.


