Las proyecciones internacionales prevén que el evento climático se mantendrá hasta 2027, mientras el país acelera planes de contingencia e inversiones para reducir su impacto.
El fenómeno de El Niño continúa intensificándose en el océano Pacífico y mantiene en alerta a las autoridades ecuatorianas debido al riesgo de lluvias intensas, inundaciones y otros eventos asociados a este comportamiento climático.
De acuerdo con las proyecciones del Centro de Predicción Climática de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe un 97 % de probabilidad de que las condiciones de El Niño se prolonguen hasta el período comprendido entre febrero y abril de 2027. Además, el organismo estima un 81 % de posibilidades de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre de este año.
Aunque los efectos no serán iguales en todas las regiones del país, los especialistas advierten que el fortalecimiento del fenómeno incrementa la probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal, especialmente en zonas vulnerables a inundaciones y deslizamientos.
Frente a este escenario, Ecuador ha comenzado a reforzar sus acciones preventivas. Según información oficial, 161 de los 221 municipios ya presentaron sus planes de contingencia, mientras que los gobiernos locales restantes continúan con el proceso de elaboración y entrega de estos documentos.
El sistema educativo también forma parte de la estrategia de preparación. El Gobierno anunció una inversión superior a USD 1,3 millones para ejecutar trabajos preventivos en 264 instituciones educativas priorizadas, con el objetivo de proteger la infraestructura escolar y garantizar la continuidad de las actividades académicas en caso de emergencias.
Las autoridades señalaron que estas medidas buscan reducir los posibles impactos del fenómeno antes de que alcance su mayor intensidad, fortaleciendo la capacidad de respuesta de los municipios y de los servicios públicos ante eventuales emergencias climáticas.
Los organismos de gestión de riesgos recomiendan a la ciudadanía mantenerse informada a través de los canales oficiales, revisar los planes familiares de emergencia y atender las alertas que puedan emitirse durante los próximos meses.


