En una feria laboral, donde los candidatos disponen de poco tiempo para captar la atención de reclutadores y representantes de empresas, contar con un discurso claro, estratégico y enfocado en el valor profesional resulta clave para diferenciarse.
Los primeros segundos de interacción pueden ser determinantes para despertar interés, generar una conexión efectiva y abrir la puerta a nuevas oportunidades profesionales, en lugar de quedar entre tantas postulaciones que pasan desapercibidas. Es decir, venderse como el mejor candidato para esa empresa.
Sebastián Lima de SGF Global, empresa especializada en gestión de talento humano, recomienda preparar un “elevator pitch” o presentación de impacto de máximo 60 segundos, en el que los candidatos puedan comunicar quiénes son, cuáles son sus principales fortalezas y qué valor pueden aportar a una organización.
“Para construir un mensaje efectivo, es importante iniciar con una presentación breve que incluya quienes somos “marca personal”, la experiencia, formación o especialidad profesional. Posteriormente, el candidato debe destacar sus principales habilidades y logros, utilizando ejemplos concretos que evidencien sus capacidades”.
Sebastián Lima / Vocero.
Entre las recomendaciones para aprovechar estos espacios, el experto destaca:
- Conocer el perfil de las empresas participantes: investigar previamente sobre las compañías permite adaptar el mensaje y demostrar interés genuino por la organización.
- Enfocarse en logros y no solo en funciones: explicar resultados alcanzados ayuda a diferenciar al candidato frente a otros perfiles.
- Comunicar habilidades blandas: capacidades como adaptación, trabajo en equipo, liderazgo y resolución de problemas son altamente valoradas por los empleadores.
- Cuidar la comunicación no verbal: el contacto visual, la postura y la seguridad al expresarse son elementos clave para generar una buena primera impresión.
- Cerrar con una invitación al diálogo: finalizar la presentación mostrando apertura para conversar sobre cómo el perfil puede aportar a la empresa.
Una feria laboral va mucho más allá de entregar una hoja de vida; representa una oportunidad para establecer conexiones significativas con reclutadores y empresas desde el primer contacto. En este espacio, transmitir confianza, autenticidad y claridad sobre las propias capacidades permite que los profesionales destaquen su valor y demuestren cómo su experiencia y habilidades pueden aportar a los desafíos de una organización.
Las oportunidades no siempre llegan a quienes tienen el mejor currículum, sino a quienes logran transmitir su valor de manera auténtica, clara y memorable. En una feria laboral, un minuto puede ser suficiente para abrir la puerta a la próxima gran oportunidad profesional.


