En Ecuador, el acceso al empleo juvenil se ha convertido en uno de los principales desafíos para el desarrollo económico. Actualmente, hasta el 80% de los jóvenes enfrenta dificultades para conseguir trabajo y apenas el 28,7% cuenta con un empleo adecuado, según análisis de Children International y Empleo Joven Ecuador.
Esta realidad se enmarca en un contexto regional complejo. En América Latina, los jóvenes registran tasas de desocupación hasta tres veces superiores a las de los adultos, mientras que cerca del 60% trabaja en condiciones de informalidad, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo.
En un mercado laboral marcado por la digitalización, el comercio electrónico y la globalización, la brecha entre la formación académica y las necesidades del mercado sigue siendo un factor determinante. Frente a este escenario, sectores como la logística han ganado relevancia por su capacidad de generar oportunidades en áreas como operaciones, comercio internacional, análisis de datos y distribución de última milla.
En este contexto, empresas como DHL han apostado por la formación de nuevas generaciones como parte de la evolución del sector. En Ecuador, la compañía cuenta con 188 colaboradores, de los cuales cerca del 40% tiene menos de 34 años, reflejando una fuerza laboral diversa y alineada a las nuevas dinámicas del mercado.
Desde 2020, sus iniciativas han beneficiado a más de 350 jóvenes mediante programas enfocados en habilidades blandas, liderazgo y herramientas clave para el empleo. Estas acciones han permitido mejorar la confianza y aumentar las oportunidades de inserción laboral, incluyendo casos de jóvenes que han logrado integrarse al mercado formal.
“Hoy la logística es una industria impulsada por tecnología, datos y soluciones innovadoras. Apostar por la formación de jóvenes no solo genera oportunidades laborales, sino que fortalece la competitividad del país”, señaló Edith Villavicencio.
Fortalecer el talento joven no solo contribuye a reducir los niveles de desempleo, sino que también impulsa la productividad, la innovación y la competitividad en un entorno cada vez más dinámico e interconectado.





