Científicos de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) revelaron que las mezclas de plaguicidas y fertilizantes utilizados en cultivos de maíz en Ecuador pueden generar daño al ADN y alterar la función celular, incluso cuando se aplican en dosis consideradas seguras.
Publicado en la revista Toxics, el estudio se centró en cuatro plaguicidas de uso común (atrazina, pendimetalina, clorpirifos y cipermetrina) y un fertilizante, probados tanto individualmente como en combinaciones que los agricultores preparan en campo. Los experimentos se realizaron in vitro con células de ovario de hámster chino, reconocidas por su similitud con células humanas en estudios de toxicidad.
Los resultados evidenciaron genotoxicidad, activación de mecanismos de reparación del ADN y cambios en la migración celular, un comportamiento vinculado con células cancerosas. Aunque se necesita más investigación en células humanas, los hallazgos subrayan la necesidad de evaluar los riesgos de estas mezclas y fortalecer la seguridad en el uso de agroquímicos.





