La Fabril fortalece la trazabilidad de su cadena de palma para prevenir la deforestación

Domenica Barragan
5 Min Read
Plantación de palma aceitera en zonas no deforestadas, como parte de la cadena de valor responsable del Grupo La Fabril.

La sostenibilidad en las cadenas de suministro agrícolas se ha convertido en un eje clave para la competitividad y la responsabilidad ambiental. En este contexto, el Grupo La Fabril avanza en el fortalecimiento de la trazabilidad de su cadena de abastecimiento de aceite de palma, con el objetivo de prevenir la deforestación y la conversión de ecosistemas naturales en Ecuador.

La compañía ha mejorado de forma progresiva su Score de Control de No Deforestación (DCF, por sus siglas en inglés), un indicador que mide qué porcentaje del aceite de palma que abastece a la empresa puede demostrarse como libre de deforestación, conforme a metodologías internacionales reconocidas. Este indicador no evalúa procesos de compensación ni restauración ambiental, sino la capacidad de demostrar, con evidencia técnica y geográfica verificable, que la producción no ha generado deforestación posterior a una fecha de corte establecida.

En las cadenas de suministro agrícolas, el concepto de no deforestación se basa en la verificación de que las plantaciones y volúmenes de producción no hayan provocado la conversión de ecosistemas naturales. En este sentido, los avances en el DCF Score reflejan principalmente mejoras en la calidad, precisión y validación de la información de trazabilidad, más que cambios en el uso del suelo.

La medición del DCF Score se realiza de forma trimestral, mediante reportes técnicos que permiten un seguimiento continuo del desempeño y la identificación temprana de riesgos. Para este proceso, La Fabril utiliza la plataforma Starling, una herramienta de monitoreo satelital de alta resolución desarrollada por Airbus, que permite analizar alertas de deforestación con criterios objetivos e independientes.

Al cierre del primer trimestre de 2025, el DCF Score de la compañía se ubicaba en 46 %, un resultado asociado principalmente a brechas de información y a alertas satelitales no confirmadas. Tras un proceso de depuración, validación técnica y revisión detallada de datos geográficos, el indicador alcanzó el 95 % al cierre del mismo año. Este incremento responde a una mayor capacidad de demostrar el cumplimiento de los criterios de no deforestación, y no a cambios en el uso del suelo ni a procesos de recuperación de áreas.

Uno de los hitos del proceso fue el análisis técnico de alertas satelitales que inicialmente impactaban de forma negativa el indicador. La revisión permitió confirmar que estas alertas no correspondían a deforestación asociada a las plantaciones proveedoras, sino a limitaciones en la información geográfica o a atribuciones incorrectas derivadas del uso de datos estimados.

La verificación se realiza mediante el cruce de imágenes satelitales de alta resolución con los polígonos de las plantaciones, considerando como criterio que no exista deforestación ni conversión de ecosistemas naturales posterior al 31 de diciembre de 2015, fecha de corte definida por la metodología utilizada. Este enfoque permite, además, un monitoreo continuo para prevenir riesgos futuros.

En paralelo, La Fabril continúa trabajando en el fortalecimiento de la trazabilidad con proveedores de terceros, a través de acompañamiento técnico y estandarización de requisitos, con el objetivo de consolidar información confiable a lo largo de toda la cadena de suministro.

Según Alejandro Maldonado, gerente de Proyectos e Innovación de La Fabril, contar con un DCF Score sólido fortalece la credibilidad de la compañía frente a clientes y mercados internacionales, reduce riesgos reputacionales y regulatorios, y la prepara para cumplir con marcos emergentes de diligencia debida en materia ambiental.

Este avance también involucra a las operaciones de Energy Palma y Río Manso, que mantienen un monitoreo permanente, investigan alertas y trabajan de manera cercana con comunidades locales para aplicar protocolos preventivos frente a posibles riesgos de deforestación.

El progreso alcanzado no solo resulta relevante para La Fabril, sino también para el país y el sector palmicultor en general, al demostrar que los compromisos de no deforestación pueden traducirse en acciones concretas respaldadas por evidencia técnica y monitoreo independiente, contribuyendo a la protección de los bosques y la biodiversidad del Ecuador.

Share This Article
No hay comentarios