Los líderes empresariales globales enfrentan riesgos cada vez más complejos, con divisiones geopolíticas profundas, avances tecnológicos disruptivos y desafíos sociales que moldearán el entorno corporativo en los próximos 12 meses. Así lo advierten altos directivos de Marsh (NYSE: MRSH) y Zurich Insurance Group, tras comentar los hallazgos del Informe de Riesgos Globales 2026 del Foro Económico Mundial, publicado hoy. Ambas compañías son socios estratégicos del Foro y miembros de su Junta Asesora de Riesgos Globales.
Según el informe, los cinco riesgos más inmediatos para 2026 incluyen confrontación geoeconómica, conflictos armados entre estados, eventos climáticos extremos, polarización social y desinformación. Esta última y la polarización social destacan también como principales preocupaciones en un horizonte de dos años.
Andrew George, presidente de Specialty en Marsh Risk, advirtió que “las divisiones cada vez más profundas están en el centro de los riesgos sociales que enfrentamos, desde la fragmentación y la desigualdad hasta el deterioro del bienestar. Sin marcos efectivos de colaboración, las sociedades podrían acercarse al borde de la inestabilidad social y el conflicto”.
A largo plazo, el informe prevé un aumento de la gravedad de 33 riesgos globales durante la próxima década, dominados por factores ambientales y tecnológicos. El 57 % de los encuestados anticipa un panorama “turbulento o tormentoso” hacia 2036.
Alison Martin, CEO de Life, Health and Bank Distribution en Zurich, destacó la preocupación por las brechas en pensiones y salud pública, que amenazan tanto a la fuerza laboral como a la estabilidad social, y advirtió sobre la subestimación de los riesgos sociales a 10 años.
El documento también alerta sobre los impactos de la inteligencia artificial y la computación cuántica en mercados laborales, estructuras sociales e infraestructura crítica, que requerirá inversiones significativas para evitar vulnerabilidades. Peter Giger, director general de riesgos de Zurich, señaló que “las interrupciones en la infraestructura crítica están subestimadas, y cuando estos sistemas fallan, todo lo demás queda en riesgo”.
George concluyó que la colaboración entre gobiernos y empresas será clave para mitigar los efectos de la automatización y los avances tecnológicos en la estabilidad social y la geopolítica global.






