La ciudad celebra 206 años de Independencia con una agenda de más de 330 actividades. Sus plazas, mercados, museos y miradores permiten armar un recorrido al ritmo de cada visitante.
Cuenca tiene rincones que invitan a detenerse: una plaza llena de flores, un balcón antiguo o una mesa donde llega un plato de mote recién preparado. Durante el feriado de noviembre de 2026, la celebración de sus 206 años de Independencia suma más de 330 actividades culturales, artísticas y gastronómicas a su oferta turística.
El centro histórico, un buen comienzo
La Catedral de la Inmaculada Concepción, reconocible por sus cúpulas azules, la Catedral Vieja y la Plaza de las Flores pueden formar parte de una primera caminata. Para una pausa, el Seminario San Luis ofrece espacios gastronómicos con vistas a la arquitectura del sector.
El valor de este conjunto va más allá de una fotografía: el Centro Histórico de Santa Ana de los Ríos de Cuenca está inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1999, por sus características urbanas, arquitectónicas y culturales.
Museos y miradores para cambiar de perspectiva
Pumapungo, el Museo de Arte Moderno y el Museo Remigio Crespo permiten acercarse a distintas etapas de la memoria local. Quienes prefieran una panorámica pueden incluir Turi, uno de los miradores clásicos de la ciudad.
Una parada para probar Cuenca
El Mercado 10 de Agosto es una opción para descubrir la cocina popular. La oferta incluye mote pillo, mote sucio, tortillas de maíz y hornado, preparaciones destacadas por el portal oficial Ecuador Travel.
En estos días también hay espacio para la colada morada y las guaguas de pan, vinculadas a la conmemoración de los Difuntos y presentes en el patrimonio gastronómico cuencano.
Naturaleza y descanso en los alrededores
La parroquia Baños ofrece establecimientos con aguas termales. Para una experiencia de paisaje altoandino, el Parque Nacional Cajas es otra alternativa; mientras que Chordeleg, un cantón distinto de Cuenca, permite extender el viaje hacia talleres y joyerías reconocidos por su tradición de orfebrería.
Antes de organizar el recorrido, conviene confirmar horarios, reservas y condiciones de acceso. Una buena visita no necesita abarcarlo todo: caminar, probar un sabor nuevo y dejar tiempo para mirar también puede ser una forma de celebrar a Cuenca.


