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Pelé: 86 años del nacimiento del rey que conquistó tres mundiales

Diana Penafiel
5 Min Read
Pelé conquistó con Brasil las Copas del Mundo de 1958, 1962 y 1970.

El brasileño se convirtió en campeón del mundo a los 17 años y dejó una marca que ningún otro futbolista ha igualado: los títulos de 1958, 1962 y 1970.

Cuando Brasil ganó su primera Copa del Mundo, en 1958, uno de sus protagonistas apenas tenía 17 años. Se llamaba Edson Arantes do Nascimento, aunque el fútbol terminaría por conocerlo simplemente como Pelé. Su talento lo convirtió en una figura mundial antes de alcanzar la mayoría de edad y, con el paso de los años, construiría una trayectoria que ninguna otra estrella ha podido igualar en el máximo torneo de selecciones.

Este viernes 23 de octubre de 2026 se cumplen 86 años de su nacimiento. Pelé llegó al mundo en 1940, en Três Corações, una ciudad del estado brasileño de Minas Gerais, y falleció el 29 de diciembre de 2022, a los 82 años. Su historia permanece ligada a la camiseta amarilla de Brasil, al Santos y a una manera de jugar que ayudó a proyectar el fútbol sudamericano hacia el resto del planeta.

El adolescente que sorprendió al mundo

El Mundial de Suecia 1958 fue el escenario de su primera gran aparición internacional. Pelé comenzó el torneo sin jugar los dos primeros encuentros, pero terminó convertido en una de sus figuras. Marcó seis goles, tres de ellos en la semifinal frente a Francia, y anotó otros dos en la final contra Suecia, que Brasil ganó por 5-2. Con 17 años se convirtió en el campeón mundial más joven de la historia.

Cuatro años después llegó su segunda Copa del Mundo, en Chile 1962, aunque las circunstancias fueron diferentes. Una lesión sufrida durante la fase de grupos le impidió disputar la mayor parte del campeonato. Brasil consiguió defender el título con Garrincha entre sus grandes protagonistas, mientras Pelé formaba parte de aquella selección que conquistó su segunda estrella.

Su tercera coronación llegaría en México 1970, durante un torneo que dejó algunas de las imágenes más recordadas de la historia del fútbol. Rodeado de jugadores como Jairzinho, Tostão, Gérson y Rivellino, Pelé encabezó una selección que combinaba creatividad, técnica y juego colectivo. Brasil derrotó 4-1 a Italia en la final disputada en el estadio Azteca, donde el número 10 abrió el marcador y participó en la jugada que terminó con el célebre gol de Carlos Alberto.

Mucho más que tres Copas del Mundo

La historia de Pelé no se explica únicamente a través de la selección brasileña. Su carrera estuvo profundamente ligada al Santos, club al que llegó siendo adolescente y con el que conquistó títulos nacionales e internacionales. Allí se convirtió en un ídolo y llevó el nombre del equipo a diferentes rincones del mundo, en una época en la que las giras internacionales eran una de las principales formas de acercar a los grandes futbolistas a nuevos públicos.

Durante sus últimos años como profesional también jugó en el New York Cosmos, en Estados Unidos, donde contribuyó a ampliar el interés por el fútbol en un país que todavía no tenía la tradición que el deporte había construido en Sudamérica y Europa. Se retiró en 1977, pero su presencia continuó más allá de las canchas mediante actividades públicas y su permanente vínculo con el deporte.

Pelé dejó récords, goles y trofeos, aunque su legado supera cualquier estadística. Fue parte de una generación que convirtió el fútbol brasileño en una referencia mundial y dio una dimensión internacional a la expresión «jogo bonito», asociada con la creatividad y el espectáculo dentro de la cancha.

Ochenta y seis años después de su nacimiento, el brasileño continúa siendo el único futbolista que ha ganado tres Copas del Mundo. Más allá de las comparaciones entre épocas y de los debates sobre quién ha sido el mejor, esa marca conserva un lugar propio en la historia del deporte.

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