La rehabilitación entró en una nueva fase sobre los carriles centrales en sentido sur-norte. Contraflujos, desvíos y restricciones acompañarán los trabajos en uno de los principales accesos a Quito.
Una de las principales puertas de entrada y salida de Quito atraviesa una nueva etapa de obras. La rehabilitación de la Panamericana Norte mantiene cambios en la circulación entre Carapungo y Llano Grande, una zona por la que se movilizan alrededor de 50.000 vehículos al día.
Los trabajos se concentran actualmente en los carriles centrales del sentido sur-norte, entre el intercambiador de la avenida Simón Bolívar y la calle García Moreno, en el ingreso a Llano Grande. El tramo intervenido tiene una longitud aproximada de 1,15 kilómetros.
La nueva fase comenzó la noche del 26 de septiembre y fue planificada para ejecutarse durante 20 días, con jornadas permanentes las 24 horas y los siete días de la semana.
Contraflujos y desvíos en la Panamericana Norte
Mientras continúan las obras, los conductores que circulan en sentido sur-norte disponen de un contraflujo entre el sector de La Bota y la calle García Moreno. Esta alternativa está destinada a quienes se desplazan desde Carcelén hacia los barrios ubicados en el lado oriental o continúan hacia la salida norte de la Panamericana.
El carril lateral de servicio permanece habilitado para la movilidad local y el transporte público. En los carriles destinados al contraflujo y en los frentes de obra no están permitidos los cambios de carril ni el estacionamiento.
Para ingresar hacia Llano Chico está disponible como alternativa la calle Carapungo desde el redondel de Gualo. En Calderón, las calles García Moreno, Calixto Muso y Leonidas Proaño permiten conexiones locales adicionales.
Existe además un cambio para quienes salen desde Llano Grande hacia Carcelén. Los conductores no pueden realizar el giro habitual a la izquierda en el semáforo del ingreso, por lo que deben continuar hacia el norte hasta la intersección semaforizada ubicada en el sector de ARCA Continental, realizar un giro en U y retomar la circulación hacia el sur.
Una rehabilitación de 6,7 kilómetros
La intervención forma parte de un proyecto más amplio que contempla aproximadamente 6,7 kilómetros de la Panamericana Norte. Los trabajos incluyen la renovación de la calzada y, en distintos sectores, intervenciones en redes de agua potable y alcantarillado.
En la vía se utiliza pavimento semirrígido, compuesto por asfalto sobre una base estabilizada con cemento. El proceso incluye el retiro del pavimento deteriorado, la estabilización de su estructura y la colocación de una nueva carpeta asfáltica.
Al anunciar esta nueva etapa, el Municipio informó que el proyecto registraba alrededor del 50 % de avance. La planificación permitió adelantar trabajos en determinados tramos, aunque la intervención continúa condicionando la circulación cotidiana de quienes utilizan este corredor para movilizarse entre Quito, Calderón y los sectores ubicados al norte de la capital.
Mientras permanezca activo este frente, la recomendación para los conductores es anticipar sus desplazamientos, respetar la señalización instalada y considerar las rutas alternativas habilitadas alrededor de la zona intervenida.


