Treinta incendios forestales fueron atendidos en Quito en apenas una semana. Este jueves, Bomberos volvió a combatir emergencias simultáneas mientras la ciudad acumula cerca de 1.200 hectáreas afectadas desde junio. Cuatro personas han sido detenidas en casos recientes y 235 procesos administrativos se han iniciado por quemas y uso indebido del fuego.
Quito vuelve a mirar hacia sus montañas y encontrar humo. En los últimos días, columnas visibles desde distintos puntos de la capital, cierres viales, helicópteros realizando descargas de agua y decenas de bomberos desplegados se han convertido en escenas recurrentes.
Lo ocurrido este jueves 17 de septiembre resume la dimensión del problema: mientras continuaban las labores en La Vicentina e Itchimbía, un nuevo incendio forestal movilizó recursos hacia el Casitagua, en el norte de la ciudad. Otra emergencia fue atendida en el sector de El Recreo.
No se trata de episodios aislados. Quito acumula 188 incendios forestales y cerca de 1.200 hectáreas afectadas desde junio, de acuerdo con información difundida por el Municipio. La superficie equivale aproximadamente a 19 parques La Carolina.
Treinta incendios forestales en apenas una semana
La frecuencia con la que aparecen nuevos focos muestra la presión que enfrenta actualmente el Distrito Metropolitano. Entre el 7 y el 13 de septiembre se registraron 30 incendios forestales y 189 quemas de desechos.
Durante ese periodo, las administraciones zonales La Delicia y Los Chillos concentraron ocho incendios forestales cada una.
Entre los sectores que han enfrentado emergencias durante los últimos días constan:
- La Vicentina e Itchimbía.
- Catzuquí de Velasco y Catzuquí de Moncayo.
- La Bota y Comité del Pueblo.
- San Antonio de Pichincha.
- El sector de la avenida Simón Bolívar y la Casa de la Selección.
- Casitagua y Pusuquí.
- El Recreo y Moraspungo.
Algunos de estos incendios fueron controlados y liquidados; otros necesitaron varios días de trabajo y vigilancia debido a la persistencia de puntos calientes.
¿Qué incendios permanecen bajo atención este jueves?
La situación cambia conforme avanzan las operaciones, pero este jueves Bomberos llegó a atender tres emergencias de manera simultánea.
- Casitagua: equipos especializados fueron desplegados por tierra y se utilizó apoyo aéreo para combatir las llamas en el sector de Pusuquí.
- La Vicentina e Itchimbía: después del incendio registrado desde el miércoles, una columna de humo volvió a ser visible y los equipos continuaron trabajando sobre puntos calientes.
- El Recreo: la emergencia registrada en el sector de Moraspungo fue controlada por Bomberos.
La existencia de puntos calientes explica por qué una zona puede seguir generando humo incluso después de que las llamas visibles hayan sido controladas. Por ello, los equipos permanecen en determinados sectores realizando labores de enfriamiento, liquidación y vigilancia.
Una temporada que ya deja cerca de 1.200 hectáreas afectadas
La dimensión territorial es una de las cifras más fuertes de esta temporada. Desde junio hasta mediados de septiembre, los incendios forestales han afectado cerca de 1.200 hectáreas de cobertura vegetal en el Distrito Metropolitano.
Detrás de esa cifra hay vegetación destruida, fauna expuesta al fuego y al humo, recursos públicos movilizados durante horas o días y comunidades que deben convivir con las consecuencias de cada emergencia.
En incendios recientes también se han registrado afectaciones a viviendas o estructuras, cierres viales, atención de animales y monitoreo de la calidad del aire.
Sequía, vegetación seca, calor y viento: el escenario perfecto para el fuego
El riesgo no depende únicamente de que aparezca una fuente de ignición. Las condiciones ambientales actuales pueden hacer que un foco aparentemente pequeño se transforme rápidamente en una emergencia forestal.
Las previsiones difundidas por las autoridades señalan que las condiciones propias de la temporada seca se han prolongado durante septiembre. La combinación de vegetación seca, temperaturas diurnas elevadas, alta radiación y episodios de viento facilita la propagación del fuego.
En este escenario, una quema de basura, una fogata mal apagada, una colilla encendida o cualquier uso irresponsable del fuego puede tener consecuencias mucho mayores de las habituales.
Cuatro detenidos por casos relacionados con incendios
El fuego también ha llegado a los tribunales. El Municipio informó este jueves que existen tres personas judicializadas por incendios registrados en Quito y una cuarta permanece aprehendida por el caso de La Vicentina.
Entre los casos recientes constan:
- Una persona condenada a seis meses de prisión por el incendio registrado en San José de Monjas el 26 de agosto.
- Un ciudadano judicializado por un incendio ocurrido en San Antonio de Pichincha.
- Un procesado con prisión preventiva por el incendio registrado cerca de la Casa de la Selección, en el sector de la avenida Simón Bolívar.
- Una persona aprehendida en relación con el incendio de La Vicentina, cuyo caso debía pasar por audiencia de flagrancia.
La existencia de personas detenidas o procesadas no permite atribuir un origen intencional a todos los incendios registrados en Quito. Las causas deben determinarse individualmente mediante las investigaciones correspondientes y una persona procesada conserva su presunción de inocencia mientras no exista sentencia.
El artículo 246 del Código Orgánico Integral Penal establece sanciones para quien provoque directa o indirectamente incendios o instigue la comisión de estos actos en bosques, vegetación natural o plantaciones forestales.
235 procesos por quemas y uso indebido del fuego
Existe otro indicador que muestra la magnitud del problema. Entre el 1 de junio y el 14 de septiembre, la Agencia Metropolitana de Control registró 235 inicios de procedimientos sancionadores relacionados con quemas a cielo abierto y uso indebido del fuego.
La cifra ya supera los 219 casos registrados durante toda la época seca de 2025.
- Tumbaco: 61 procesos.
- Los Chillos: 52 procesos.
- La Delicia: 48 procesos.
Estas tres zonas concentran alrededor del 69 % de los procedimientos registrados. Dependiendo de la gravedad y del tipo de infracción, las sanciones económicas pueden alcanzar valores de hasta USD 36.150.
El incendio termina, pero el impacto permanece
Apagar las llamas no significa que la emergencia desaparezca inmediatamente. El humo puede extenderse hacia sectores poblados, los puntos calientes requieren vigilancia y la pérdida de cobertura vegetal deja consecuencias ambientales que permanecen después de que los equipos abandonan el lugar.
Durante uno de los episodios registrados en Itchimbía, las autoridades mantuvieron bajo atención directa a siete barrios, identificaron 112 con posible afectación por humo y otros 50 permanecieron bajo vigilancia preventiva.
En La Vicentina, el operativo llegó a movilizar alrededor de 150 personas entre bomberos y diferentes equipos municipales destinados al combate del fuego, seguridad, salud y asistencia.
Quito todavía no sale de la temporada de riesgo
Los 188 incendios registrados desde junio, las cerca de 1.200 hectáreas afectadas y los 30 eventos ocurridos en una sola semana muestran que la emergencia no puede entenderse únicamente mirando cada columna de humo por separado.
Quito atraviesa un periodo en el que las condiciones ambientales hacen que cualquier uso irresponsable del fuego pueda escalar rápidamente. Y mientras la temporada seca continúe, el riesgo permanece.
Las autoridades insisten en evitar quemas de basura, vegetación o residuos agrícolas, no encender fogatas en zonas de vegetación y reportar inmediatamente cualquier columna de humo.
Ante un incendio o una columna de humo, la ciudadanía debe comunicarse con el ECU 911. Una alerta temprana puede marcar la diferencia entre un foco controlable y otro incendio que se sume a las hectáreas que Quito ya perdió esta temporada.


